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Nunca quemé los barcos (#Naukas17)


Hola de nuevo...


Antecedentes

Recién llegados de Bilbao, cuando aún continúan calientes las ascuas de la enorme fiesta de la ciencia que ha supuesto #Naukas17, aprovecho para volver y escribir. Llevo demasiado tiempo sin divulgar, pero hay una razón que lo explica.

Inicié este blog en julio de 2008, con una entrada que hablaba de Dan Ariely, profesor de psicología del MIT (link a la entrada) y de su consejo a la hora de tomar decisiones. Ariely recomendaba que, ante una decisión tomada, lo mejor es "quemar los barcos":

"El general chino Shan Yu pidió a sus soldados quemar los barcos para evitar que sintieran tentación de volver a su tierra con sus familias, la única forma de volver a casa pasaba por la victoria en la batalla"

Utilicé aquella entrada como introducción a un blog que iba a llevar la contraria a aquel general chino y al psicólogo del MIT. Acababa de empezar mi tesis en paleontología y este blog representaba mi ilusión de dedicarme algún día al estudio del comportamiento y cognición animal. No iba a quemar ningún barco, en lugar de eso iba a hacer ese barco cada vez más grande. Al año siguiente comencé a escribir "El error del pavo inglés". Me motivaba a escribir cierto miedo de que, al dedicarme a la paleontología, fuese a olvidar todo lo que había aprendido, ¡tenía que dejar todo aquello plasmado en alguna parte!

Al año siguiente, y gracias a una charla donde presenté el libro (vídeo) la gente de Naukas (Amazings por aquel entonces) se interesó por mi (tengo que agradecer esto a Almudena M CastroIñaki Úkar y al Irreductible Pelaez -sospecho que a alguien más-). 

En Naukas 2012 volé a Bilbao para hablar del Loro Alex (vídeo), y de cómo Irene Pepperberg había conseguido lo que nadie antes. Pepperberg había abierto una ventana a la mente animal, una ventana que podíamos atravesar usando el lenguaje. Aquello no era una charla improvisada, había leído incluso los libros más técnicos sobre el tema (link) y seguía su trabajo desde hacía muchos, muchos años. 

Irene Pepperberg, Alex y yo. Naukas Bilbao 2012

Terminar una tesis en paleontología y dar el salto al comportamiento animal no es fácil, y esa es la razón por la que he estado más apartado de la divulgación. Pero puedo decir que todo va por buen camino gracias a la buena acogida de Dorothy Fragaszy del "Primate Cognition and Behavior Laboratory" de la Universidad de Georgia (Athens, USA), y a otros proyectos en los que he tenido mucha suerte. Este año he expuesto mi trabajo en el congreso más importante del mundo de comportamiento animal, Behaviour 2017. He cenado y discutido con mis ídolos de la ciencia, ¡incluyendo a Irene Pepperberg! (ahora tengo anécdotas que no conocía sobre Alex).

Poco a poco, mis ídolos se van convirtiendo en mis colegas.

Behaviour 2017 Estoril, Portugal.

Pronto podréis leer mis primeras publicaciones científicas en comportamiento animal, y ver que hemos descubierto en el uso de herramientas de chimpancés y cacatúas.

Naukas 2017

Pero como decía al inicio, vengo de Naukas 2017 y es momento de hablar de lo impresionante que ha sido. Naukas ha pasado de llenar el imponente Paraninfo de la Universidad del País Vasco (con 380 asientos y varias salas con pantalla) a llenar el Palacio Euskalduna de Bilbao. Esto significa más de 2000 personas disfrutando de la divulgación científica en directo (¡sin contar con el streaming online!). 

Dicho de otra forma, Naukas ha pasado de esto (que ya era impresionante):
Irreductible y su barba frente a casi 400 asistentes. Naukas 2016. Foto: Xurxo Mariño.
A esto:
Despedida frente a 2000 asistentes en Naukas 2017. Foto: Xurxo Mariño.
Poco más se puede decir respecto al éxito... ah, quizás sí: El público llenó la sala desde el mismo inicio del evento, tanto el viernes como el sábado por la mañana. 

En términos generales ha sido el mejor Naukas hasta ahora, y el futuro se ve impresionante. 
En Naukas es un caldo de cultivo de nuevas ideas, puedes hablar de cualquier cosa con la gente. Imagina rodearte con los mayores frikis de la ciencia del país, ya no solo los Naukas (somos más de 100) sino con un público entusiasta de la ciencia que nunca decepciona. Ha sido un placer encontrarme con viejos amigos, entre los que hay Naukas experimentados, Naukas nuevos, y (¡cómo no!) oriundos bilbaínos del público.

Mis felicitaciones para todos.

La charla "Antropomorfismo"

Llevaba años queriendo hablar sobre este tema, y por fin he podido tacharla de mi lista. Son 10 minutos (como casi todas las charlas Naukas) y, como algunos estaréis sospechando, en ella defiendo el uso de un antropomorfismo racional. Es una excusa para recordar que somos animales (no somos hongos, ni plantas), y muchas veces se nos olvida, incluso a algunos científicos.



Por supuesto, os recomiendo que echéis un vistazo a la web de EITB y picoteéis entre el resto de las charlas, algunas fueron muy buenas (link). La mayoría solo son 10 minutos, aprenderéis de todo y os reiréis bastante con esta gente. Si una no os gusta, pasad a otra, son muy diferentes entre sí.

Referencias

Una charla de 10 minutos requiere controlar mucho lo que se dice, y no debe dejarse nada sin pensar. Como suelo hacer en mis charlas cortas, aquí tenéis referencias para prácticamente todas las afirmaciones:

-Dawkins especula con murciélagos que puedan experimentar colores en el sonido “Seeing with the ears” (link)

-Tentáculos con mente propia en pulpos, consciencia dividida, ver a través de la piel... Tenéis las referencias de mi charla de 2014 aquí (link) 

-Chimpancés que aprenden de sus madres, ¡este artículo es de mis coautores! "Tool transfers are a form of teaching among chimpanzees" (link) 

-Especulación acerca del sabor de las termitas en chimpancés: On the Taste of Umami in Chimpanzee. (link) Sí, las termitas del género Macrotermes saben a anacardos.


-Error del pavo inglés (link) ¡cómo no iba a poner mi libro!



-Perros que entienden qué les dices y cómo se lo dices "Neural mechanisms for lexical processing in dogs" (link)

-Perros y gatos celosos ante el comportamiento de sus dueños "Jealousy in Dogs" (link). Para los gatos aun no está publicado, asistí a la conferencia en el Behaviour17 y los resultados eran muy concluyentes.

-Córvidos capaces de razonar, rememorar el pasado, imaginar el futuro, pensar en sus propios pensamientos e incluso inferir el pensamiento de otros. "Cognition without Cortex" (link)

Tay

Caña de pescar vs águila calva

Esto te puede pasar si pescas en Canadá.
 

Según el propio autor del vídeo, el águila ya había atacado varias veces, de ahí que hayan conseguido una toma tan buena. Es un águila calva, buenísimas pescadoras, incluso capaces de nadar (como ya vimos en este otro vídeo).

Tay

Ciclistas vs avestruz


Un vídeo alucinante, me hace pensar el tiempo (poco) que habrían durado vivos los protagonistas en Jurassic Park. Le acaba de ocurrir a unos ciclistas en Cabo de Buena Esperanza, a 50 Km de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), mientras se preparaban para una carrera (Cape Tour Argus). Nada mejor que contar con la descripción del propio autor del vídeo (la traducción es mía y, como siempre, algo libre):

 "Vinimos a Sudafrica por el Tour de Cabo Argus (Cape Argus Tour). Es, quizás, el evento de ciclismo más grande del mundo. El viernes, para estirar un poco las piernas, hicimos un recorrido preparatorio para la carrera (unos 130 Km, ¿por qué no?) hacia el Cabo de Buena Esperanza (¡me encanta ese nombre!). La carretera del lado del océano estaba tranquila, casi desértica.

 De repente, vi un avestruz blanco a mi izquierda. Entonces esa bestia saltó a la carretera por la derecha ¡y comenzó a perseguir a mis amigos! Al principio nos dio un poco de miedo, pero entonces pensé que me iba a caer de la bicicleta de tanto reírme. El avestruz no tuvo ningún problema en mantenerse a 50 Km/h, y parece ser que alcanzan los 70 Km/h sin esfuerzo. 

 Por suerte la criatura decidió dejarnos solos, ya que nos estábamos quedando sin carretera. El Cabo de Buena Esperanza es una carretera sin salida. 

 Creo que el quería exhibirse delante de su novia, ¡y apuesto a que la dejó muy impresionada!"

 Tay

Los cuervos y la consciencia de la muerte


Esta es la escena que ha ayudado a estudiar la consciencia de la muerte en cuervos, una imagen escalofriante para estos genios alados.



Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington en Seattle ha puesto a prueba la habilidad de los cuervos para reconocer la muerte. En 2010 demostraron la habilidad de los cuervos para reconocer individualmente a sujetos potencialmente peligrosos. En 2011 usando métodos similares describieron la existencia de transmisión cultural en la identificación de estas "personas peligrosas" (transmisión tanto horizontal como vertical). El estudio actual se basa en técnicas similares: máscaras que los cuervos identifican como individuos concretos, y que catalogan como peligrosos o no en función de sus acciones.

En este trabajo los humanos que han sido vistos con un cuervo muerto en las manos, cerca de un depredador (un halcón), o cerca de un depredador con un cuervo muerto, son catalogados como potencialmente peligrosos. Curiosamente cuando el cadáver es una paloma, los cuervos no catalogan al individuo cercano como amenaza.

Se hizo la prueba a las palomas, presentándoles el cadáver de un conespecífico, pero parecen necesitar un estímulo mucho más evidente para entender un peligro. Se sabe que los estorninos pueden advertir el peligro si observan a un depredador y a otro estornino luchando por su vida, los autores del estudio sugieren que las palomas necesitarían probablemente un estímulo similar.

La muerte es un acontecimiento social, y como tal (una vez más) los córvidos parecen manejar el concepto (*).

He traducido el "abstract", con algunas ligeras modificaciones para hacerlo algo más fácil de entender.

"Mientras un número cada vez mayor de animales demuestra la evitación de lugares asociados a la muerte de conespecíficos, el grado en que las poblaciones salvajes puedan llegar a utilizar estas experiencias para aprender acerca de nuevos depredadores sigue siendo poco claro.

Aquí demostramos con experimentalmente que los cuervos americanos, Corvus brachyrhynchos, responden (en grupo) a la muerte de conespecíficos. La presencia de la muerte les hace aumentar el tiempo de espera antes de aproximarse al alimento en la zona relacionada, así como también les lleva a memorizar posibles nuevos depredadores, basándose en la proximidad de éstos a cuervos muertos y a halcones.

Los cuervos se mueven en grupo e incrementan la espera para aproximarse a la comida (por encima de las 72h) después de haber observado a los humanos con un cuervo muerto. La visión de una paloma muerta no provocaba esas respuestas. Estos resultados sugieren que los conespecíficos muertos representan un peligro evidente, similar a la visión de un depredador. Por contra la visión de heteroespecíficos muertos (como la paloma bravía, Columbia livia) no provoca esta  reacción.

El día en el que el estímulo era presentado, el número de pruebas que resultaban en comportamiento de grupo y evitación de la comida fue mayor cuando a los cuervos se les mostraba un halcón con un cuervo muerto. Además, demostramos que los cuervos usan la proximidad de un humano a depredadores, a conespecíficos  muertos, y a depredadores con conespecíficos muertos, como claves para  aprender a reconocer y después señalar el humano asociado después de un solo evento de entrenamiento, esta asociación dura hasta 6 semanas. Nuestros resultados apoyan descubrimientos previos de que los cuervos aprenden lugares asociados con la  muertes de conespecíficos, y además demostramos que los cuervos pueden aprender y recordar personas que parecen estar implicadas en estos eventos."

Este vídeo describe el trabajo original de 2010, es un fragmento de "A murder of crows" un documental de NATURE PBS que os recomiendo sin dudar.


Tay

Vía @EDocet

Un cuervo en el limpiaparabrisas

La inteligencia de los cuervos los mantiene en un difícil equilibrio entre la desconfianza y la curiosidad. ¿Cual es la mejor forma de acabar con la desconfianza? el juego, así es como los animales aprendemos los peligros y valoramos nuestras propias habilidades. En ocasiones el juego de los cuervos puede pesarle al pobre que se convierta en juguete (como bien quedó patente en aquella entrada). 

En este caso no hay "damnificados", pero deja bien patente el espíritu de estos animales. Ha ocurrido en Canadá, el protagonista es un cuervo americano (Corvus brachyrhynchos), y lo describe así el propio autor del vídeo, Scott Rogers (la traducción es mía, el vídeo tras la descripción):

 "Ocurrió cuando salí de casa con un amigo. Inmediatamente nos dimos cuenta de que un cuervo estaba sentado en el limpiaparabrisas del coche, que estaba aparcado en la calzada. Sorprendidos, pensamos que se asustaría al acercarnos, pero en lugar de irse nos observaba fríamente. Pensamos que al abrir las puertas del coche se iría. No ocurrió. Igual al arrancar el coche. Seguramente al movernos marcha atrás por la calle debería asustarlo. No lo hizo, el cuervo solo nos miraba a través del cristal. Después de avanzar poco a poco calle abajo sin que el cuervo se moviese, aceleré el coche. Incluso acelerando hasta que que sus plumas se movían hacia atrás, seguía ahí agarrado. Como no podía conducir bien con un ave enorme delante mía, paré el coche y encendí el limpiaparabrisas, estaba seguro de que finalmente le haría volar.

 No le importó un carajo.

 En ese momento decidí grabar el vídeo. Me habría encantado grabarlo todo, fue una locura.

 La historia acaba bien, llegó el momento en el que salí del coche y con cuidado aparté al ave. No se resistió, dio unos saltitos y se fue volando, así que aparentemente no estaba herido. Una de las cosas más raras que he visto jamás"


Tay

Canal de Youtube del autor: Scott Rogers

La corneja y la sartén


¿Un ave le desata los cordones a esta señora para quitarle la plancha?

Lo que veis en el gif no es el resultado de un entrenamiento, es un córvido (una corneja cenicienta, Corvus cornix) haciendo una de las cosas que más disfrutan, usar su inteligencia. Aquí lo podéis ver en el vídeo original, donde podréis oír la (contagiosa) risa de la señora rusa que sufre el ataque.



Lo cierto es que este es un comportamiento común entre cuervos y cornejas, pero no con los cordones de los zapatos de  la gente, sino con las colas y rabos de animales mucho más grandes que ellos. Hay tantos ejemplos como animales han convivido con ellos.


Zorros, perros, garzas, ardillas, águilas o gatos, han de aguantar de vez en cuando que, cuervos o cornejas, les fastidien un poco. Encuentro en "The Corvid Blog" un fragmento muy apropiado del libro "The American Crow and the Common Raven" de Lawrence Kilham.

Kilham comentaba como una nutria había conseguido atrapar un siluro, pero cinco cornejas se lo habían robado, previamente tirándole de la cola, la traducción que sigue es mía y algo libre:

"Tirar de la cola es un hábito común entre los córvidos (Goodwin, 1976). El cuervo que le robó a una nutria habiéndole tirado de la cola, pudo haberlo hecho por casualidad, o deliberadamente. Es difícil de saber. Los cuervos tiran de las colas de las nutrias muchas veces, no parece que con un proposito, excepto por un impulso [...] por provocar a animales más grandes que ellos, exista o no una ventaja inmediata en ello. Bent (1946) describió a tres cuervos robándole un hueso a un perro, uno tiraba de la cola del perro mientras que los otros se quedaban frente a la cabeza. Es posible que los cuervos, como las cornejas, sean capaces, después de ensayo y error, de aprovechar el movimiento y hacer del "tirar de la cola" una ventaja. Otro uso de este comportamiento puede ser conseguir que un animal mayor se aparte de un cadáver. [...] Este comportamiento parece ser innato, una de las cornejas que he criado tiraba de la cola de una oveja, y un cuervo también criado por humanos tiraba de la cola de un gato, ambos cuando tenían menos de tres meses"

Lawrence Kilham. The American Crow and the Common Raven (1989)


Debo añadir que en 1989 faltaban muchos estudios por publicarse acerca del juego en animales, y de la enorme inteligencia de la que son capaces estos bichos. Los córvidos en general son curiosos, inteligentes, osados y juguetones. Sus habilidades les permiten jugar con (a costa de) animales mucho mayores que ellos, ya sea para robarles o simplemente, para pasar un rato entretenidos.

El hecho de que el vídeo superior muestre a una corneja jugando con los cordones (ocultos o semiocultos) de un humano, es solo un ejemplo más de su capacidad de adaptación y curiosidad.

No termino la entrada sin recomendar un último (y absolutamente genial) vídeo.



Tay

El gif original lo encontré en AnimalsBeingDicks
La cita la he encontrado en esta entrada (sobre este mismo tema) en TheCorvidBlog

Verdugos y gavilanes imaginarios

En la naturaleza es común encontrar engaños pulidos por la selección natural, desde el mimetismo batesiano de la falsa cascabel, pasando por insectos que se confunden con vegetales, hasta vegetales que se confunden con insectos. Pero no todos los engaños son visuales, y algunas aves dan buena cuenta de ello.

Os dejo con parte del abstract (traducido y modificado) de un artículo recientemente publicado en Proceedings B.

 "Los animales suelen imitar a especies tóxicas para disuadir a sus depredadores; sin embargo, la imitación de dichas especies puede no siempre ser posible (imaginad como la diferencia de tamaño puede afectar a la voz, por ejemplo). Por otro lado la imitación de especies inofensivas, no parece probable que acarree beneficios frente a los depredadores. Hemos revelado un sistema en el cual un ave imita las llamadas de emergencia de una especie inofensiva con el fin de engañar a un depredador 40 veces mayor que el, y así proteger su nido.

 Nuestros experimentos muestran como la acantiza parda (Acanthiza pusillaun pequeño paseriforme australiano) imita las llamadas de alarma de otras especies inofensivas, con ello consigue hacer creer a los depredadores que un depredador aun mayor (un gavilán de Cooper) se encuentra en la zona."

 El  descubrimiento se resume perfectamente con esta imagen.



Tomad aire, que describo la imagen...

La acantiza parda (más pequeño y abajo a la izquierda), cuando se ve atacada por el verdugo pío (Strepera graculina, centro), imita los sonidos del melifágido de Nueva Holanda (Phylidonyris novaehollandiae, abajo derecha) haciendo creer al verdugo pío que un gavilán de Cooper (arriba) anda por la zona. Pues el gavilán de Cooper también ataca al verdugo pío. En resumen, éste es el descubrimiento de un ave que ahuyenta a sus depredadores imitando aves inofensivas, haciéndoles creer que se aproximan depredadores mayores. ¡Increíble! ¡menuda prueba de precisión en la selección natural!

 Os dejo con un vídeo del verdugo pío reaccionando a los distintos tipos de canto de la acantiza parda. Veréis la efectividad de dicha estrategia, y como el pobre bicho engañado mira al cielo nervioso, en busca de un enorme (aunque inexistente) gavilán.



Tay

Gracias a @DrXaverius por el aviso!

El séptimo estornino

Esta entrada ha sido publicada originalmente en Naukas.com 


En los sistemas emergentes probablemente se encuentren muchos de los secretos de la naturaleza, ejemplos de ello podrían ser la naturaleza de la mente o la consciencia.

 Como si de un truco de magia se tratase, podemos pensar de forma holista (término acaparado por la pseudociencia), observar el fenómeno como un espectador y aplaudir al final, lo disfrutaremos, pero no lo entenderemos. Más difícil es la alternativa del reduccionismo, al diseccionar y descubrir el truco del mago, describiremos, pero perdiendo el efecto. Existe una tercera opción, la alternativa ultradifícil, tratar de verlo todo al mismo tiempo. Ser holista y reduccionista a la vez, ese es el reto actual de la ciencia, ser el mago en comunión con el espectador. 

 Quizás por este motivo solo ahora comenzamos a entender el comportamiento de los bandos de estorninos, lo que los anglosajones llaman “murmuration”. En un artículo del 2008 publicado en Significance, las dos autoras (físicas del CNR-INFM de Roma) describían el sistema por el cual los estorninos forman sus bandos. Sin importar el tamaño del grupo, cada estornino “solamente” debe seguir la pista de otros seis estorninos cercanos. De la red de interacciones nacen esos enormes monstruos voladores y emergentes.

 "Es muy sorprendente que en una era en la que romper un átomo en sus partes más pequeñas se ha convertido en algo común para la ciencia, obtener datos empíricos de grupos grandes de animales moviéndose en tres dimensiones sigue siendo algo muy difícil de conseguir." 

 Andrea Cavagna e Irene Giardina, en su artículo “El séptimo estornino” 

 Todo esto es solo una excusa para dejarse llevar por el engaño de los estorninos, disfrutar del truco de magia en este vídeo de Roald van Stijn y MTT en HD. Ha sido grabado este mes de enero en Utrecht, y es espectacular.



Tay

Visto en TheGuardian
Imagen superior modificada del artículo comentado "The seventh starling"

El selfie de un pulpo y la historia tras la mejor foto del año


Hace tiempo os conté el caso de David Slater, el fotógrafo que "luchaba legalmente" con un macaco negro que se había hecho "el mejor selfie del mundo".

Hoy me encuentro con un caso muy parecido, el de Bill Watterson, un fotógrafo que estaba realizando un video documental acerca las investigaciones científicas en una universidad de Vermont (EEUU). En sus propias palabras (traduzco):

"Estaba intentando hacer algunas fotos a un pulpo, ¡pero agarró mi cámara e hizo unas cuantas por mi! La cámara estaba en modo automático haciendo varias fotos por segundo del pulpo, ¡pero me quitó la cámara y me apuntó con ella! Aunque lleve bata, no soy científico, solo soy un cineasta haciendo un vídeo sobre ciencias en Middlebury College"

De la secuencia de imágenes compartida, estas dos son las mejores.
En este caso, Bill Watterson los derechos de la fotografía no deberían ir para el pulpo, pues al contrario que el macaco, éste no ha tenido que pulsar ningún botón, solo agarrar la cámara y girarla.



Aprovecho la oportunidad para colgar aquí una foto que está recorriendo internet de cabo a rabo, la foto de una comadreja volando sobre un pájaro carpintero.


La historia de esta fotografía la cuentan en "Why Evolution is True", yo la he descubierto gracias a la cuenta de twitter de "La Nueva Ilustración Evolucionista". La he traducido (con algo de libertad) para vosotros:

"Era una tarde soleada, con algunas nubes ocasionales, haciendo que el Contry Park de Hornchurch tuviese esos tonos de gris-marrón-apagado propio del invierno, pese a ser 2 de marzo. 

Mi esposa, Ann, y yo habíamos salido a dar un paseo. Tenía la esperanza de que ella pudiese ver un carpintero verde por primera vez.

Mientras andábamos, oímos un graznido de angustia, entonces vi algo verde pasar. Rápidamente le señalé a Ann el pájaro, que se escondió entre la hierba, detrás de unos pequeños abedules. 

Preparamos los prismáticos y nos dimos cuenta de que el carpintero saltaba de una forma muy rara, como si se quemase con el suelo. Aleteaba muchísimo, mostrando esos fantásticos colores blancos y amarillos, mezclados con flashes del rojo de las plumas de su cabeza. Justo cuando cambié los prismáticos por la cámara, el ave voló a través de donde estábamos; de repente era obvio que había un pequeño mamífero en su espalda, y estaba luchando por sobrevivir.

El carpintero aterrizó delante nuestra, entonces me temí lo peor. Quizás fuese nuestra presencia, a unos 25 metros, debió distraer momentáneamente a la comadreja. El carpintero aprovechó la oportunidad y voló hacia unos arbustos a nuestra izquierda. Rápidamente el pájaro recuperó su amor propio y escapó fuera de nuestro campo de visión. El carpintero conservó la vida, la comadreja desapareció entre la hierba, hambrienta."

Tay

Las fotografías del pulpo provienen de aquí

Golondrinas del siglo XXI

Un vídeo que refleja perfectamente la inteligencia* de las golondrinas.

 Esta es la descripción (traducida) del autor del vídeo:
"Los pájaros que anidaban en un parking subterráneo podían haber quedado allí encerrados, el área fue convertida en un campus para bicicletas al que le añadieron unas puertas automáticas. Las golondrinas rápidamente aprendieron a activar el mecanismo de detección de movimientos para abrir las puertas e ir donde quisiesen. ¡Que pájaros tan listos!"

Genial. Esto me recuerda que decidí estudiar biología mientras observaba vencejos y golondrinas :)


Tay

*Utilizo el término "inteligencia", pues considero que la resolución de problemas es su mejor representación.

La mirada del petirrojo

Esta entrada es una colaboración con Naukas


En lo que respecta al comportamiento animal cada día tengo más claro que no debemos juzgar nada por sus apariencias. Hace solo un par de días que veía este fantástico documental de PBS sobre cuervos Nature's Smartest Birds - Ravens, PBS (2001), en él un experto en estas aves realizaba la siguiente declaración (minuto 5:00).

He traducido superficialmente las palabras de John Marshall:
"Los cuervos son animales tan fascinantes que cuando empiezas a estudiar cualquier córvido no puedes volver a estudiar algo de... menor calidad, es simplemente imposible. Creo que una de las cosas que más me sorprende, a mi y a otros que trabajan con estos animales, es que cuando coges algo como un petirrojo, y lo miras... es solo apariencia, realmente no hay nada en el interior de la cabeza de un petirrojo, ...que yo pueda contar. En cambio puedo decir que cuando coges un cuervo... (Un montón de -merecidos- piropos a los cuervos)"

Es curioso como el mismo día que oía estas palabras de Marshall me encontraba con este interesantísimo estudio en petirrojos "Wild robins (Petroica longipes) respond to human gaze" (Los petirrojos salvajes responden a la mirada humana), publicado en Animal Cognition.

Investigadores de Nueva Zelanda querían comprobar cuán conscientes pueden llegar a ser estos animales de la atención humana. Para ello utilizaron petirrojos salvajes de Isla Norte, un lugar donde los petirrojos no se han adaptado a la presencia humana, y por tanto se acercan con naturalidad e incluso intentan robar comida a los humanos.

Dos chicas, de aspecto similar y vestidas de la misma forma, llamaban a los petirrojos. Enfrente de ellas había gusanos (que les encantan a estos pajaricos), y ambas investigadoras tomaban poses concretas, como las que podéis ver en esta imagen.


Bueno, pues de una forma que muy pocos podrían haber imaginado, los petirrojos elegían aquellas situaciones en las que el investigador NO estaba mirando la comida. Muy sorprendente.
Las diferencias más significativas se daban en aquellas situaciones en las que un investigador tenía sus ojos tapados (E y F), pero es que incluso se daba en la situación D, en la que una de las investigadoras miraba a otro lado sin girar la cabeza.
Es curioso que la situación C saliese precisamente al revés que el resto, los petirrojos se fiaban menos de la investigadora de perfil que de aquella que se encontraba de frente. Quizás sea por la forma en la que algunas aves tienen a fijarse en los objetos, utilizando el lateral de la cabeza.

La importancia de este estudio es muy grande, no de forma aislada, sino junto con el resto de trabajos que van poco a poco probando que la sensibilidad a la mirada no es exclusiva nuestra. Hasta hace muy poco tiempo se creía que esta era una diferencia fundamental de los seres humanos, y existía cierta controversia acerca de si los chimpancés eran capaces o no de seguir la mirada. Hace apenas unos días se publicaba otro artículo en Animal Behaviour en el que se ponía a prueba esta habilidad en varios primates, chimpancés, bonobos, orangutanes y en humanos. Se utilizaba una pantalla en la que se exponía al sujeto de estudio a la imagen de otro animal (misma especie o no) mirando un punto en la pantalla, luego se comprobaba si miraba al punto señalado con la mirada o a cualquier otro.


El resultado ha sido muy interesante, todos los individuos adultos seguían la mirada del individuo de la pantalla fuese este de su misma especie o no, pero no ocurría así cuando los sujetos experimentales eran jóvenes. Los niños humanos y los chimpancés pequeños solo seguían la mirada de los individuos de su propia especie. Se ha dicho de esto que no es que los niños humanos (y chimpancés) sean incapaces de realizar tal acción, sino que simplemente estaban faltos de motivación para hacerlo. Solo se sentían motivados con miembros de su propia especie. ¿Está mal esta conclusión? Ni mucho menos, es perfectamente posible, y apostaría por ella sin dudarlo. Pero es el mismo problema que se ha dado una y otra vez en la experimentación con animales no-humanos, y cuando se da en animales no-humanos es mucho más difícil convencer a la gente de ello.

La ausencia de evidencias no es evidencia de ausencia. Hace tiempo no podíamos decir que la cabeza de un petirrojo estuviese vacía, ahora sabemos que está muy llena.

Tay

Garland, A., Low, J., Armstrong, N., & Burns, K. C. (2014). Wild robins (Petroica longipes) respond to human gaze. Animal cognition, online first. DOI: DOI 10.1007/s10071-014-0747-y

Kano, F., & Call, J. (2014). Cross-species variation in gaze following and conspecific preference among great apes, human infants and adults. Animal Behaviour, 91, 136-149.

SOMos... ¿qué somos? (charla en vídeo)

Hace unos días estuve en Castellón dando una conferencia dentro de un ciclo llamado SOMos.



SOMos es una iniciativa de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UJI que ya ha contado con ponentes de la talla de Mara Dierssen, Susana Martinez Conde o Sonia Fernandez Vidal. Todo intento de acercar la ciencia y promover la divulgación debe ser tenido en cuenta, pero es que además SOMos funciona muy bien, y espero que haya muchas más ediciones para que siga creciendo.

Titule la charla "SOMos... ¿qué somos?" para poder hablar de esa cosa llamada la naturaleza humana. Mención especial merecen los organizadores y el público, una buena charla no lo es tanto sin un público al que merezca la pena hablar, como ejemplo de ello diré que las preguntas duraron tanto como la charla misma (aunque no están incluidas en el vídeo).

Os dejo el vídeo en dos formatos, este de la misma UJI, con muy buena calidad pero algo lento en cargar.


y este otro de mi cuenta de Vimeo.

Tay

Volando sobre un pelícano

Un joven pelícano quedó separado de su grupo durante una tormenta en Greystoke Mahale (Tanzania), un grupo de humanos cuidaron de el hasta que pudo alzar su primer vuelo. A cambio, en su primer vuelo debía llevar una cámara GoPro durante unos minutos. El resultado es asombroso.

En general la respuesta de la gente suele ser sorpresa por su estabilidad en vuelo, a mi lo que me sorprende es la velocidad que consigue, y sin apenas esfuerzo.   

Tay

Ví el vídeo hace tiempo, hoy lo he recordado gracias a Ed Yong

Animales que hablan

Acabo de encontrarme con este vídeo en menéame, un cuervo que, haciendo homenaje a Allan Poe, nos recuerda aquello de "Nevermore!"

Todos sabemos que los loros son capaces de imitar sonidos, o las urracas, pero no es una habilidad exclusiva de la aves. Seguro que muchos recordáis el caso del elefante que repetía algunas palabras en coreano.


O el de la beluga que imitaba el sonido de las voces humanas de sus alrededores.

Esto se conoce como aprendizaje vocal (vocal learning), y aun es un misterio. Aunque podría parecernos algo sencillo de realizar, alcanzable por casi cualquier animal con oídos y capacidad de emitir sonido, no lo es. Está presente en muy pocos animales, y parece debido a una duplicación del sistema encargado del aprendizaje motor, o al menos, esa es la hipótesis de Erich Jarvis, de quien extraigo (y traduzco) este texto:

"El aprendizaje vocal, la base del lenguaje humano, es una característica muy rara en la naturaleza. Sabemos que está presente solo en 6 grupos de animales (loros, colibríes y aves cantoras) y 3 grupos de mamíferos (murciélagos, cetáceos [ballenas/delfines], y humanos) [Tay: hoy sabemos que hay más animales incluidos, como el elefante que acabáis de ver]. Todos los otros grupos de animales se cree que producen sus vocalizaciones de forma innata, genética. Para entender este concepto, es importante distinguir entre aprendizaje vocal de aprendizaje auditivo. El aprendizaje auditivo es la habilidad de realizar asociaciones entre sonidos, como cuando un perro aprende a responder al sonido de "siéntate". Todos los vertebrados poseen aprendizaje auditivo. El aprendizaje vocal es la habilidad de imitar sonidos que escuchas, como cuando un humano o un loro imitan el sonido de "siéntate". Actualmente, solo en los animales con aprendizaje vocal se han encontrado zonas frontales del cerebro dedicadas al aprendizaje vocal y a la producción de estas vocalizaciones aprendidas. Los animales sin esta capacidad parecen poseer únicamente regiones no-frontales especializadas en la producción de vocalizaciones innatas. 

[...] De acuerdo con la hipótesis dominante actual, el aprendizaje vocal evolucionó independientemente en todos los 6 grupos en algún momento dentro de los últimos 65 millones de años, las asombrosas similitudes en las estructuras cerebrales de, al menos, 3 grupos de aves, sugiere que hay constricciones epigenéticas acerca de como el aprendizaje vocal evoluciona. Estamos ahora determinando si esta hipótesis es correcta, o si realmente hubo un ancestro común para el aprendizaje vocal, u otros grupos perdidos a lo largo de la evolución."

Personalmente me parece un tema apasionante, no solo porque probablemente se deba a una convergencia evolutiva, sino por lo que implica. Si se confirma la hipótesis de la duplicación del sistema encargado del aprendizaje motor, se podrían explicar por qué, por ejemplo, estos animales con aprendizaje vocal, son también aquellos que pueden seguir el ritmo de un sonido. Son capaces de bailar con la música, como hacía aquella cacatúa (Snowball) con los Back Street Boys. Incluso creo que podría estar relacionado con la producción musical.



Sin duda un tema en el que os invito profundizar, y para ello nada mejor que esta charla de Jarvis dividida en 3 partes en youtube.

Parte 2 y Parte 3

Tay

Web del equipo de Erich Jarvis

ACTUALIZO la entrada con este vídeo que llevaba tiempo en mi poder, otro cuervo demostrando sus habilidades

Un halcón en mi terraza

Hace unos días, volviendo de la facultad, vi un halcón cerca de mi casa, estaba enfrascado en lo que parecía ser una lucha contra un grupo de vencejos. Al llegar a casa, mi hermana había grabado en vídeo al halcón, pues ¡se había posado en la terraza!

Hasta que mi gata de 3 kilos y medio se abalanzó sobre el y lo asustó.

Es una pena que la memoria del iPad se acabase justo antes del ataque felino.
De todos modos aquí tenéis el testimonio para el recuerdo.
 El ave debe pertenecer al proyecto de "Palabra de halcón"

Tay

"Mira, ¡sin manos!" dijo la corneja cenicienta

¿Recordáis aquel vídeo de una corneja "surfeando" sobre un tejado? Lo comenté en "El trineo de la corneja cenicienta". En el vídeo se observaba a una corneja cenicienta deslizándose una y otra vez por el tejado nevado de una casa, para ello usaba un objeto redondo, probablemente encontrado en la basura.



Al tratar de interpretar aquello se enfrentaban dos posturas; por un lado la visión que muchos confunden con la prudente, que dice así: "probablemente la corneja estaba tratando de picotear el objeto y por torpeza caía una y otra vez por el tejado". Por otro lado la visión que (también erróneamente) llamamos antropomórfica, "probablemente la corneja estaba deslizándose de forma voluntaria, quizás disfrutaba con ello".
Ni una visión es prudente ni otra antropomórfica, y explicaré por qué pienso esto...
No podemos olvidar la historia evolutiva de las especies que estudiamos, porque no es lo mismo observar un comportamiento de juego en un lenguado que en un delfín, y por ello en ocasiones "ser prudente" puede confundirse con "no tener ni idea" de qué especie se está tratando. Parecido ocurre con el termino "antropomorfista" para explicar algunos ejemplos como este, pues, como ocurre aquí, el juego no es exclusivo de los seres humanos. Si vemos a un gato cazando un ratón imaginario, no es antropomorfismo decir que el gato está jugando, si un cuervo parece que juega en un tejado (cuando sabemos perfectamente que les encanta jugar) podemos equivocarnos, pero no es antropomorfismo.

Dicho esto y al margen del uso del lenguaje, el comportamiento de la corneja del vídeo seguía siendo una incógnita para mi, hasta que he encontrado un fragmento del libro "Animal Play: Evolutionary, Comparative and Ecological Perspectives" de Marc Bekoff, con un capítulo del naturalista, y amante de los cuervos, Bernd Heinrich.

Es muy muy esclarecedor, a ver que os parece (lo he traducido yo, cualquier corrección que creáis necesaria es bienvenida):


"Observadores de Alaska y de las ciudades canadienses del norte avisan rutinariamente de haber visto cuervos deslizándose por los tejados cubiertos de nieve, los cuervos vuelven a subir, andando o volando, una y otra vez, de forma repetitiva. Los cuervos de nuestro aviario de Maine también se dejan caer por la nieve ¡e incluso se deslizan sobre sus espaldas mientras agarran un palito con sus patas! David Lodstone, que observaba cuervos cercanos al cadáver de un venado en Maine durante la primera tormenta de nieve del año, observó como, al menos, tres aves volaron hacia un tocón en una pendiente de 2-3m, y entonces se tiraron deslizándose sobre sus espaldas. Dos de las veces el pájaro llevaba un palito entre sus patas. Gwinner (1996) informó haber visto sus cuervos en cautividad deslizándose repetidamente por una tabla. No vemos una utilidad funcional evidente a este comportamiento. Quizás es una exhibición social (no necesariamente un juego) relacionado con establecer un estatus social o un llamamiento de atención a posibles parejas"

Parece quedar claro que es algo muy extendido entre los cuervos, quizás sea algo similar a ese "mira, ¡sin manos!" de los adolescentes en moto o bicicleta. Aunque dado que algunos individuos aparentemente lo practican en solitario (como la corneja del vídeo), quizás la línea divisoria entre juego y exhibición quede muy difuminada.

Tay    https://twitter.com/BioTay

Fragmento encontrado en The Thoughful Animal
A partir de este interesante artículo Why do animals like to play?
Encontrado a su vez en This view of life

Figaro, el alucinante loro que inventa herramientas

¡Alucinante! Las cacatúas también usan herramientas.


Un artículo recientemente publicado por Alice Auersperg (en colaboración con Alex Kacelnik) nos muestra como una cacatúa de nombre Figaro, es capaz de sorprender a medio mundo.

Las cacatúas son, como muchos sabéis, un tipo de loros de vida grupal (con 21 especies). A diferencia de los córvidos (como Betty), no fabrican nidos, sino que viven en oquedades. Su pico tampoco les facilita las cosas, es curvo, y eso les hace difícil el uso de herramientas (aunque ahí están los keas, pico más curvo que ese no se si hay, y son capaces de ponerse a la altura de los cuervos de Nueva Caledonia en muchas pruebas).

Figaro (Cacatua goffini) estaba jugando con una pequeña piedra, y en un momento determinado se le cayó detrás de la reja metálica de su jaula. Entonces, utilizando su pico, arrancó un trozo de bambú de la jaula, y lo utilizó para pescar la piedra. Sin éxito, eso sí, se le cayó la piedra por el otro lado de la jaula.

Alice y su equipo buscando alguna forma de repetir la proeza, pusieron un fruto seco en el lugar de la piedra... y Figaro repitió la hazaña. No solo volvió a arrancar un palito de la estructura de bambú de la jaula, sino que lo movía perfectamente (y esto es difícil incluso para nosotros) y si el utensilio le resultaba demasiado largo, lo recortaba hasta encontrar el tamaño adecuado.

Alice probó suerte con otras cacatúas, Pipin y Heidi. Pipin no intentó hacer uso de herramienta alguna, pero Heidi, que había sido testigo de la acción de Figaro sí que lo intentó. Mordisqueó el bambú tratando de sacar una astilla adecuada, pero no tenía la técnica correcta, le quedaban demasiado pequeñas como para llegar al alimento.

Figaro mejora su técnica con la experiencia, usa herramientas que su especie no necesita y que no usa en libertad, las usa con fines no relacionados con el alimento (cuando se le vio tratando de alcanzar la piedra), y Heidi aprende por observación una técnica que podría servir para alimentarse.
Vuelvo a repetirlo, ¡alucinante!


Tay

Spontaneous innovation in tool manufacture and use in a Goffin’s cockatoo pdf
Web del grupo

¡Cuidado con esa araña de plástico!

En la entrada anterior, "El monolito de Kubrick", os mostraba un grupo de chimpancés haciendo uso de piedras y palos para defenderse de un leopardo de mentira. Demostraban que los animales no humanos pueden hacer uso de herramientas con fines distintos a la alimentación (Si aun no lo habéis visto, ahora es el momento).

Eran chimpancés, quizás nuestro ego aun se podía sentir confortado. Cuando la gente comenta las proezas o habilidades de bonobos o chimpancés tiende a hacer comparaciones con nuestros antepasados, como si el resto de los primates no fuesen más que humanos imperfectos, gran error.
Aquí os traigo un antídoto contra el antropocentrismo. Disfrutadlo.

Pertenece al trabajo de Alex Kacelnik, (que recordaréis por Betty).
New Caledonian crows use tools for non-foraging activities

Tay

Sin prueba y sin error: la personalidad de Alex

Esta entrada es una colaboración con Naukas


Alex, el loro hablador de Irene Pepperberg, al que dediqué mi charla en Naukas Bilbao 2012, era un bicho sorprendente. No fue elegido por ser especial, Irene lo eligió al azar, no quería demostrar hasta donde podía llegar un animal excepcional, quería ver “qué había en el interior de la cabeza” de un loro gris africano cualquiera.

Pero lo cierto es que Alex nunca fue un loro cualquiera, como todo animal que se relaciona socialmente, Alex tenía personalidad, y no de cualquier tipo, sino una muy fuerte. Siempre fue el loro dominante del laboratorio y siempre tuvo intimidados a sus compañeros, a los que interrumpía en las sesiones de entrenamiento con preguntas propias e incluso les llegaba a advertir cuando sus respuestas eran erróneas. Si su compañero “Griffin” respondía mal a una pregunta, Alex solía decirle a gritos “Say better!” (“¡Dilo mejor!”) las palabras que los entrenadores usaban con él cuando se equivocaba.

Estaba acostumbrado a encontrarse siempre en un lugar superior al resto de sus compañeros, en las fotos en las que aparece Irene con sus loros, siempre es Alex el que está más cerca de ella, ¡no permitía otra cosa!



Se acostumbró a recibir todo lo que pedía, pues esto formaba parte de su entrenamiento, algo que llego a convertirlo en un autentico cacique alado. Los becarios que colaboraban con la investigación se llamaban a sí mismos “esclavos de Alex”, corrían continuamente de un lado para otro del laboratorio al son de: “quiero agua”, “quiero hombro”, “quiero ducha”, “quiero nuez”… sin duda debía ser divertido para Alex.

Hay una anécdota que me habría gustado contar en la charla, pero no pude por falta de tiempo.

A diferencia de en “The Alex Studies“, Irene Pepperberg en su libro “Alex and Me” hace especial hincapié en las anécdotas del día a día con Alex, al leer el libro es fácil descubrir su personalidad que ocultaba bajo las plumas.

En una ocasión Irene quiso probar la inteligencia de sus loros grises con un test que ya habían superado con éxito los cuervos del naturalista Bernd Heinrich. La prueba es muy sencilla de explicar, el ave se encuentra sobre un palo, y de éste cuelga una cuerda, en el extremo de la misma hay un trozo de carne, el ave ha de tirar de la cuerda haciendo uso de su pico y sus patas para acercar el alimento. Parece sencillo, pero para superarlo el animal debe tener un plan mental de qué es lo que quiere conseguir, y el método por el que va a conseguirlo. Además, para un ave, que solo cuenta con su pico y las patas sobre las que se sustenta, no es nada fácil coordinarse para; tirar de la cuerda, pisar la cuerda sobrante, volver a tirar, y así sucesivamente.



BERND HEINRICH (1995). AN EXPERIMENTAL INVESTIGATION OF INSIGHT IN COMMON RAVENS (CORVUS CORAX)

Heinrich, que posee una mente ciertamente creativa, había ideado este test para probar la inteligencia de los cuervos, ató un trozo de carne con una cuerda, y ésta a la rama de un árbol, entonces solo esperó y observó. Los cuervos superaron la prueba rápidamente, sin prueba y error, y sin entrenamiento alguno, simplemente comprendieron el problema y le pusieron solución.

Irene encontró el artículo de Heinrich muy interesante, y ese mismo año (1995) quiso probar a sus loros grises. En lugar de utilizar carne, ató a la cuerda una campana, la favorita de aquellos seres emplumados.

Primero fue el turno de Kyo, Irene lo colocó sobre su percha, mientras debajo colgaba la cuerda. Kyo miró la cuerda y la campana, entonces utilizó su pico y una de sus patas, fue tirando y aguantando la cuerda, tal y como lo habían hecho los cuervos, y lo consiguió, superó la prueba rápidamente y a la primera.

Entonces llegó el turno a Alex, Irene sospechaba que no iba a ser fácil, tenía que motivarlo especialmente, por ello en lugar de colgar un juguete utilizó lo único que podía gustarle más que eso, una suculenta almendra.

Puso a Alex en la percha. Alex miró hacia abajo y volvió la mirada hacia Irene. No hizo nada. Ella estaba expectante pensando en qué demonios estaría pasando por la cabeza de Alex… y después de unos segundos lo descubrió, Alex dijo “Pick up nut” que vendría a ser algo así como: “Recoge la nuez”.

Irene le respondió “No, Alex recoge tu la nuez”, entonces él le devolvió la mirada y le dijo “¡Recoge la nuez!” de forma más brusca.

Irene trató de convencerlo, pero fue imposible. Esto impidió que Irene publicase los resultados hasta muchos años después, cuando tuvo en su laboratorio otros loros grises.

Alex era un autentico cacique, y como muchos grandes científicos estaba acostumbrado a explotar a sus becarios (esclavos), dejando patente no solo su fuerte personalidad, sino el hecho de que, en ocasiones, cuanto más inteligente es un animal, más complicado puede ser trabajar con el.

Tay

Referencias:
Alex and Me
Bernd Heinrich (1995). An experimental investigation of insight in common ravens (Corvus corax)

Belleza platónica en el canto de las aves

Llevaba tiempo queriendo ver el World Science Festival de 2009, o parte de el, en concreto el coloquio Avian Einsteins, y me ha encantado, os lo recomiendo a todos los que os guste el comportamiento animal en general y las aves en particular. Pero esta entrada os gustará a todos, aunque no sepáis lo que es una golondrina.
 
Este es el primer fragmento de 11, podéis acceder al resto desde youtube, pinchando sobre este mismo. No tiene subtítulos, pero el sonido es bueno (A excepción del micrófono de Erich Jarvis) y si entendéis el inglés un poco, seguro que podéis seguir el hilo.

De todos modos quería compartir con vosotros algo que me ha sorprendido enormemente, de entre todos los invitados (que son espectaculares) uno destaca especialmente, un ser extraño, de actitud dispersa, incapaz de centrar su atención mientras el resto habla, como si de un niño con TDAH se tratase.
Se trata de David Rothenberg, filósofo y músico, autor de "¿Por qué cantan los pájaros?", ya había leído acerca de su trabajo, pero leer y oír no son la misma cosa.

Rothenberg se dedica a estudiar la belleza de los cantos animales, aves, ballenas y ahora insectos, todos son sus compañeros de orquesta. Viaja por el mundo buscando animales con los que comunicarse musicalmente, esta última frase puede sonar propia de algún nuevo tipo de pseudociencia, pero no es el caso, se basa en la sencilla idea de que las aves disfrutan cuando cantan, él se aprovecha de eso.

En su opinión, las aves cuando cantan están produciendo algo muy parecido a aquello que nosotros llamamos música, pues la belleza, es, de algún modo, universal.


Ofer Tchernichovski (neurocientífico) cuenta algo muy interesante al respecto. En sus experimentos aisla a un pinzón cebra (Taeniopygia guttata)  recién nacido (es una especie en la que, por lo general, sólo los machos cantan) .Como es esperable para un animal cultural, este pequeño pájaro desarrolla un tipo de canto completamente distinto al de su especie. El canto generado es en apariencia errático, confuso, completamente diferente al de sus padres. Al pájaro le presentan hembras para valorar el atractivo de este extraño canto. El resultado es el esperable, las hembras hacen "puagh..." (esto es una transcripción de las palabras de Tchernichovski), les desagrada. Pero con el tiempo (cerca de 2 años acostumbrándolas) alguna de ellas cede a los reducidos encantos del macho.

Hasta aquí no es muy sorprendente, ahora viene lo bueno, como es esperable estos progenitores enseñan el "canto absurdo" a su descendencia, y estos a la siguiente... el proceso se repite y se repite... hasta que al alcanzar la 4º generación ¡la estructura del canto de los pajarillos vuelve a ser similar a la propia de su especie!

Con cada generación los descendientes mejoran levemente el canto que han aprendido, aportan aquello que podemos imaginar que les resulta agradable. Rozando el platonismo podemos decir que hay una estructura de canción teórica que es bella para los pinzones cebra.

Por ello creo que la propuesta de Rothenberg puede no estar nada desencaminada.

Pero lo que más me ha llamado la atención, y el motivo que da título a esta entrada, es otro, es el canto del zorzalito rojizo (Catharus fuscescens), Rothenberg asegura que es pura música, pura belleza... os dejo que los juzguéis vosotros mismos.

El canto es demasiado rápido para nosotros, por ello este músico suele ralentizar la velocidad del mismo mediante grabaciones. Para que podáis oírlo he capturado el audio desde la web de Rothenberg y lo he subido a youtube dadle al "play"... y alucinad.

Tay

World Science Festival
Why birds Sing