Me voy a tomar la libertad de tomar unos fragmentos de "El Tamiz" un excelente blog de ciencia que os recomiendo, entre otros motivos, por su completísima sección llamada "cuántica sin formulas".
"Imagina que existe una enfermedad mental muy extraña, que llamaremos síndrome de Heisenberg. Un heisenbérgico se comporta del siguiente modo: cuando sabe que nadie lo está mirando, baila alegremente. Eso sí, en cuanto sabe que alguien lo mira, deja de moverse y simplemente mira al que lo está mirando a él. Sí, ya sé que suena muy raro, pero así son las cosas con el heisenbergismo. Las enfermedades imaginarias tienen estas cosas.

Ahora imagina que, sin saber nada de esta enfermedad, entras en un edificio que está lleno de heisenbérgicos. Algunos de ellos son muy miopes, de modo que hace falta que te pongas justo frente a ellos, casi tocando frente contra frente, para que se den cuenta de que los miras; otros, en cambio, son muy perceptivos y en cuanto entras en la habitación dejan de bailar, antes incluso de que puedas verlos"
Probablemente no existan las ondas y las partículas, probablemente solo existan los heisenbérgicos (ondiculas), la onda y la partícula solo son comportamientos, al igual que lo pueda ser el baile y la mirada fija del heisenbérgico.
Aquellos que estén puestos en el tema, ya conocerán el famoso experimento de la doble rendija de Young, he aquí una explicación...
éste vídeo aunque es muy bueno y relativamente famoso en internet, aun necesita alguna explicación más. Por un lado utiliza un vocabulario antropomórfico que puede prestar a la confusión, y por otro, ha sido usado en un documental sectario llamado "¿y tu que sabes?" donde cualquier indicio de ciencia es pura casualidad... dejándolo en palabras de "El Tamiz"...
"[...] la parte de que el electrón “sabe que lo estás mirando” es un poco engañosa. [...] mirar algo requiere interaccionar con ese algo y, por lo tanto, modificarlo. Cuando pones un detector frente a una rendija, hace falta algo (por ejemplo, un chorro de fotones que atraviesa la rendija) que modifica físicamente lo que estás mirando. No hay un electrón “de por sí”: hay lo que tú percibes cuando interaccionas con el electrón.
Cuando interaccionas con el electrón mediante un experimento que pregunta: “¿Eres una partícula”, lo que observas es una partícula — o, mejor dicho, un comportamiento corpuscular. Cuando lo haces mediante un experimento que pregunta: ¿Eres una onda?, lo que observas es un comportamiento ondulatorio. Y no es posible que diseñes uno en el que se pregunten ambas cosas al mismo tiempo: una de las dos va a modificar al electrón y convertir la otra en algo inútil"
Por supuesto esto, dentro de la ciencia abre paso a más preguntas... de las que plantea "El Tamiz" me quedo con ésta...
Los heisenbérgicos bailarines pueden ser partículas u ondas, pero, cuando son ondas...
¿qué esta oscilando?
Tay.
Fuente:
El Tamiz

