¿Cuántos gestos? ¿cuántas reacciones? ¿cuanta información sois capaces de captar en esta escena gracias al antropomorfismo?
El antropomorfismo tiene un nombre muy feo, pero es lo que hacemos cuando aplicamos nuestro "instinto" a la lectura del comportamiento de otras especies. Parafraseando a deWaal: cuando observas algo muy parecido en dos especies muy parecidas, lo más probable es que ambos comportamientos tengan un mismo origen.
En la literatura científica es común que los animales no-humanos tengan "emociones" en lugar de emociones, los chimpancés "rían" mientras juegan, y los delfines puedan entablar "amistad" entre sí. Cada vez que usamos las comillas indicamos que estamos utilizando un término impropio, algo que tal vez sea erróneo o que realmente no creemos.
Esto repercute únicamente en aspectos comportamentales, el resto da igual; nadie usa comillas al afirmar que los chimpancés tienen manos, o que los peces tienen ojos, aunque tanto uno como otro sean diferentes a los nuestros. El motivo es el miedo al antropomorfismo. Es evidente que las manos del chimpancé son diferentes a las nuestras, también es evidente que su risa lo es, pero ¿y su motivación para reír? esa experiencia única e intransferible que supone ¿podría ser la misma? o ¿quizás sean solo máquinas sin alma? títeres de la química con ojos vacíos.
Desde mi particular punto de vista dichas preguntas hace tiempo que han quedado superadas. Por supuesto que su risa no es la nuestra, ni sus emociones son las nuestras, como tampoco sus manos lo son, ni sus ojos o sus orejas. Olvidemos las comillas y llamemos a cada cosa por su nombre, sin miedos ni complejos.
Definamos los términos que empleamos y usémoslos adecuadamente.
Desde mi punto de vista el miedo al antropomorfismo es un reflejo del propio miedo que tenemos a nuestra existencia. Nosotros somos esos títeres desalmados resultado de la química, igual que el resto de los animales, y eso nos aterra.
Tay.
Relacionado: Reconstructing the Evolution of Laughter in Great Apes and Humans (2009) link
Estás escuchando la forma en la que otra especie se refiere a nosotros, piensa en ello.
Los elefantes son alucinantes, y cada cosa que descubrimos de ellos, cada pequeño dato, lo corrobora un poquito más. Sabemos que este es el sonido que emiten cuando identifican a individuos de la tribu Samburu, pero podrían usar otro cuando te vean a ti o a mi, pues distinguen a los humanos muy bien. Son capaces de determinar la etnia, el sexo o la edad de una persona con solo oír su forma de hablar (y actuar en consecuencia). Distinguen entre los Maasais y los Kamba, pues con unos tienen problemas y con otros no.
También conocemos la llamada de alarma que tienen para la presencia de abejas, y es muy parecida a la de humanos Samburu. Según la autora Lucy King la diferencia parece ser tan sutil y radical como el cambiar el sonido de una vocal en una palabra (ella usa el ejemplo de "boo" y "bee" en inglés).
Utilizando altavoces y las grabaciones de otros elefantes se ha podido ver su reacción ante estos sonidos.
Abejas
Humanos Samburu
El comportamiento en ambas situaciones se parece, pero no es igual. Con la alarma de abejas, agitan la cabeza y orejas, con la de humanos están atentos a la distancia y no se agitan.
Lucy King no solo es la autora del estudio que desveló las alarmas de abejas, también es la responsable de un proyecto que acabo de conocer y que me ha animado a escribir esta pequeña entrada, Elephants and bees project. El proyecto usa el miedo que los elefantes tienen a las abejas para salvarles la vida. Construyen colmenas alrededor de las zonas de cultivo para evitar conflictos con las poblaciones humanas y parece que funciona muy bien.
Te animo a que le eches un vistazo a los progresos en su web.
Esta es la escena que ha ayudado a estudiar la consciencia de la muerte en cuervos, una imagen escalofriante para estos genios alados.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington en Seattle ha puesto a prueba la habilidad de los cuervos para reconocer la muerte. En 2010 demostraron la habilidad de los cuervos para reconocer individualmente a sujetos potencialmente peligrosos. En 2011 usando métodos similares describieron la existencia de transmisión cultural en la identificación de estas "personas peligrosas" (transmisión tanto horizontal como vertical). El estudio actual se basa en técnicas similares: máscaras que los cuervos identifican como individuos concretos, y que catalogan como peligrosos o no en función de sus acciones.
En este trabajo los humanos que han sido vistos con un cuervo muerto en las manos, cerca de un depredador (un halcón), o cerca de un depredador con un cuervo muerto, son catalogados como potencialmente peligrosos. Curiosamente cuando el cadáver es una paloma, los cuervos no catalogan al individuo cercano como amenaza.
Se hizo la prueba a las palomas, presentándoles el cadáver de un conespecífico, pero parecen necesitar un estímulo mucho más evidente para entender un peligro. Se sabe que los estorninos pueden advertir el peligro si observan a un depredador y a otro estornino luchando por su vida, los autores del estudio sugieren que las palomas necesitarían probablemente un estímulo similar.
La muerte es un acontecimiento social, y como tal (una vez más) los córvidos parecen manejar el concepto (*).
He traducido el "abstract", con algunas ligeras modificaciones para hacerlo algo más fácil de entender.
"Mientras un número cada vez mayor de animales demuestra la evitación de lugares asociados a la muerte de conespecíficos, el grado en que las poblaciones salvajes puedan llegar a utilizar estas experiencias para aprender acerca de nuevos depredadores sigue siendo poco claro.
Aquí demostramos con experimentalmente que los cuervos americanos, Corvus brachyrhynchos, responden (en grupo) a la muerte de conespecíficos. La presencia de la muerte les hace aumentar el tiempo de espera antes de aproximarse al alimento en la zona relacionada, así como también les lleva a memorizar posibles nuevos depredadores, basándose en la proximidad de éstos a cuervos muertos y a halcones.
Los cuervos se mueven en grupo e incrementan la espera para aproximarse a la comida (por encima de las 72h) después de haber observado a los humanos con un cuervo muerto. La visión de una paloma muerta no provocaba esas respuestas. Estos resultados sugieren que los conespecíficos muertos representan un peligro evidente, similar a la visión de un depredador. Por contra la visión de heteroespecíficos muertos (como la paloma bravía, Columbia livia) no provoca esta reacción.
El día en el que el estímulo era presentado, el número de pruebas que resultaban en comportamiento de grupo y evitación de la comida fue mayor cuando a los cuervos se les mostraba un halcón con un cuervo muerto. Además, demostramos que los cuervos usan la proximidad de un humano a depredadores, a conespecíficos muertos, y a depredadores con conespecíficos muertos, como claves para aprender a reconocer y después señalar el humano asociado después de un solo evento de entrenamiento, esta asociación dura hasta 6 semanas. Nuestros resultados apoyan descubrimientos previos de que los cuervos aprenden lugares asociados con la muertes de conespecíficos, y además demostramos que los cuervos pueden aprender y recordar personas que parecen estar implicadas en estos eventos."
Este vídeo describe el trabajo original de 2010, es un fragmento de "A murder of crows" un documental de NATURE PBS que os recomiendo sin dudar.
Podríamos decir que es la capacidad de resolver problemas, es la segunda acepción de la RAE (tras "capacidad de entender o comprender"). Esto lleva muy rápidamente a un punto concreto; ante la habilidad para resolver distintos tipos de problemas tendremos que hablar de distintos tipos de inteligencia (no solo de niveles de inteligencia).
El concepto deja de ser algo gradual, cómodo y fácil para nuestra inteligencia. Nuestro intelecto se expande con un concepto incómodo para nuestra inteligencia.
En este caso un organgután (en un experimento clásico) ha demostrado ser más inteligente que los seres humanos.
Fotografía de Xurxo Mariño, premio Tesla 2014 (entre otras muchas cosas).
Naukas Bilbao 2014 ha sido (a mi parecer) el mejor Naukas Bilbao hasta ahora. Charlas contra la pseudociencia cargadas de humor, historias de la ciencia muy inspiradoras y discursos de esos que dejan pensando al público.
Mi participación, como es habitual, trata el comportamiento animal y de hacer ver a la gente que muchos de nuestros comportamientos no son exclusiva de humanos. El título es Alienígenas, y los protagonistas, unos seres mucho más extraños y misteriosos que cualquier piloto de OVNI concebido por la mente humana, los pulpos.
La charla no está completa sin que suene la canción de Ringo Starr. El ordenador falló en su momento, pero aquí tenemos la solución. Disfrutad del jardín alienígena cantado por los Beatles.
Tampoco la entrada estaría completa sin recomendar que echéis un vistazo al resto de las charlas desde ESTE enlace. No puedo recomendar ninguna en particular, os animo a descubrirlas por vosotros mismos.
Antes del final querría agradecer a Naukasy la Cátedra de Cultura Científica de la UPV su aportación a la divulgación de la ciencia en castellano (habría escrito "en este país", pero Latinoamérica no queda excluida). Mi gran satisfacción han sido aquellos momentos en los que se ha acercado alguien a conocerme por haber leído "El error del pavo inglés", llevo tiempo pensando en un próximo proyecto y esto le da energía.
También quiero dar las gracias a Callie Danae Hirsch, artista neoyorkina que me ha prestado amablemente la alucinante fotografía que acompañaba mi charla. ¡Gracias! Por otro lado, dado lo chocantes que pueden llegar a ser algunas de las afirmaciones que hago en la charla, aquí tenéis las referencias que apoyan lo dicho. De todos modos (como suele ser habitual), por muy sorprendente que sea alguna afirmación, la realidad es mucho más espectacular, ¡nos quedan infinidad de mundos por descubrir en este planeta! Sueño en pulpos. Brain and behavioural evidence for rest-activity cycles in Octopus vulgaris.
Brown ER, Piscopo S, De Stefano R, Giuditta A.
Behav Brain Res. 2006 Sep 25;172(2):355-9. Epub 2006 Jun 23.
Consciencia en cefalópodos (también sobre sueño "parecido a REM"). Cephalopod consciousness: behavioural evidence. Mather JA. Conscious Cogn. 2008 Mar;17(1):37-48. Epub 2007 Jan 19. Review.
Uso de un solo tentáculo con esfuerzo y atención visual. Octopus vulgaris uses visual information to determine the location of its arm.
Gutnick T, Byrne RA, Hochner B, Kuba M.
Curr Biol. 2011 Mar 22;21(6):460-2. doi: 10.1016/j.cub.2011.01.052.
Uso de cocos como herramientas. Defensive tool use in a coconut-carrying octopus.
Finn JK, Tregenza T, Norman MD.
Curr Biol. 2009 Dec 15;19(23):R1069-70. doi: 10.1016/j.cub.2009.10.052.
Juego en pulpos. When do octopuses play? Effects of repeated testing, object type, age, and food deprivation on object play in Octopus vulgaris.
Kuba MJ, Byrne RA, Meisel DV, Mather JA.
J Comp Psychol. 2006 Aug;120(3):184-90.
Reconocimiento de caras humanas, y trato posterior :D Octopuses (Enteroctopus dofleini) recognize individual humans.
Anderson RC, Mather JA, Monette MQ, Zimsen SR.
J Appl Anim Welf Sci. 2010;13(3):261-72. doi: 10.1080/10888705.2010.483892.
Aprendizaje por observación (No utilizado en la charla, aun hay discusión al respecto) Observational Learning in Octopus vulgaris.
Fiorito G, Scotto P.
Science. 1992 Apr 24;256(5056):545-7.
Uso de escopolamina en cerebros de pulpo. Algunas conclusiones son muy interesantes y trabaja sobre el aprendizaje por observación (No usado en la charla). Scopolamine impairs memory recall in Octopus vulgaris.
Fiorito G, Agnisola C, d'Addio M, Valanzano A, Calamandrei G.
Neurosci Lett. 1998 Sep 4;253(2):87-90.
Ver a través de la piel Octopus! el libro de Katherine Harmon Courage, comentarios basados en el trabajo de Desmond Ramirez, de la Universidad de Californa, Santa Barbara.
En lo que respecta al comportamiento animal cada día tengo más claro que no debemos juzgar nada por sus apariencias. Hace solo un par de días que veía este fantástico documental de PBS sobre cuervos Nature's Smartest Birds - Ravens, PBS (2001), en él un experto en estas aves realizaba la siguiente declaración (minuto 5:00).
He traducido superficialmente las palabras de John Marshall: "Los cuervos son animales tan fascinantes que
cuando empiezas a estudiar cualquier córvido no puedes volver a estudiar algo de... menor calidad, es simplemente imposible.
Creo que una de las cosas que más me sorprende, a mi y a otros que trabajan con estos animales,
es que cuando coges algo como un petirrojo, y lo miras... es solo apariencia, realmente no hay nada en el interior de la cabeza de un petirrojo, ...que yo pueda contar. En cambio puedo decir que cuando coges un cuervo... (Un montón de -merecidos- piropos a los cuervos)"
Es curioso como el mismo día que oía estas palabras de Marshall me encontraba con este interesantísimo estudio en petirrojos "Wild robins (Petroica longipes) respond to human gaze" (Los petirrojos salvajes responden a la mirada humana), publicado en Animal Cognition.
Investigadores de Nueva Zelanda querían comprobar cuán conscientes pueden llegar a ser estos animales de la atención humana. Para ello utilizaron petirrojos salvajes de Isla Norte,un lugar donde los petirrojos no se han adaptado a la presencia humana, y por tanto se acercan con naturalidad e incluso intentan robar comida a los humanos.
Dos chicas, de aspecto similar y vestidas de la misma forma, llamaban a los petirrojos. Enfrente de ellas había gusanos (que les encantan a estos pajaricos), y ambas investigadoras tomaban poses concretas, como las que podéis ver en esta imagen.
Bueno, pues de una forma que muy pocos podrían haber imaginado, los petirrojos elegían aquellas situaciones en las que el investigador NO estaba mirando la comida. Muy sorprendente.
Las diferencias más significativas se daban en aquellas situaciones en las que un investigador tenía sus ojos tapados (E y F), pero es que incluso se daba en la situación D, en la que una de las investigadoras miraba a otro lado sin girar la cabeza.
Es curioso que la situación C saliese precisamente al revés que el resto, los petirrojos se fiaban menos de la investigadora de perfil que de aquella que se encontraba de frente. Quizás sea por la forma en la que algunas aves tienen a fijarse en los objetos, utilizando el lateral de la cabeza.
La importancia de este estudio es muy grande, no de forma aislada, sino junto con el resto de trabajos que van poco a poco probando que la sensibilidad a la mirada no es exclusiva nuestra. Hasta hace muy poco tiempo se creía que esta era una diferencia fundamental de los seres humanos, y existía cierta controversia acerca de si los chimpancés eran capaces o no de seguir la mirada. Hace apenas unos días se publicaba otro artículo en Animal Behaviour en el que se ponía a prueba esta habilidad en varios primates, chimpancés, bonobos, orangutanes y en humanos. Se utilizaba una pantalla en la que se exponía al sujeto de estudio a la imagen de otro animal (misma especie o no) mirando un punto en la pantalla, luego se comprobaba si miraba al punto señalado con la mirada o a cualquier otro.
El resultado ha sido muy interesante, todos los individuos adultos seguían la mirada del individuo de la pantalla fuese este de su misma especie o no, pero no ocurría así cuando los sujetos experimentales eran jóvenes. Los niños humanos y los chimpancés pequeños solo seguían la mirada de los individuos de su propia especie. Se ha dicho de esto que no es que los niños humanos (y chimpancés) sean incapaces de realizar tal acción, sino que simplemente estaban faltos de motivación para hacerlo. Solo se sentían motivados con miembros de su propia especie. ¿Está mal esta conclusión? Ni mucho menos, es perfectamente posible, y apostaría por ella sin dudarlo. Pero es el mismo problema que se ha dado una y otra vez en la experimentación con animales no-humanos, y cuando se da en animales no-humanos es mucho más difícil convencer a la gente de ello.
La ausencia de evidencias no es evidencia de ausencia. Hace tiempo no podíamos decir que la cabeza de un petirrojo estuviese vacía, ahora sabemos que está muy llena.
Tay
Garland, A., Low, J., Armstrong, N., & Burns, K. C. (2014). Wild robins (Petroica longipes) respond to human gaze. Animal cognition, online first. DOI: DOI 10.1007/s10071-014-0747-y
Kano, F., & Call, J. (2014). Cross-species variation in gaze following and conspecific preference among great apes, human infants and adults. Animal Behaviour, 91, 136-149.
Hace unos días estuve en Castellón dando una conferencia dentro de un ciclo llamado SOMos.
SOMos es una iniciativa de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UJI que ya ha contado con ponentes de la talla de Mara Dierssen, Susana Martinez Conde o Sonia Fernandez Vidal. Todo intento de acercar la ciencia y promover la divulgación debe ser tenido en cuenta, pero es que además SOMos funciona muy bien, y espero que haya muchas más ediciones para que siga creciendo.
Titule la charla "SOMos... ¿qué somos?" para poder hablar de esa cosa llamada la naturaleza humana. Mención especial merecen los organizadores y el público, una buena charla no lo es tanto sin un público al que merezca la pena hablar, como ejemplo de ello diré que las preguntas duraron tanto como la charla misma (aunque no están incluidas en el vídeo).
Os dejo el vídeo en dos formatos, este de la misma UJI, con muy buena calidad pero algo lento en cargar.
"Los humanos aprendimos dolorosamente que la Tierra no era el centro del Universo, ni tampoco lo era el Sistema Solar; nuestra galaxia es sólo una más. Este descubrimiento, de confirmarse, implicaría que el universo que vemos con sus cientos de miles de millones de galaxias, sería sólo un trozo infinitesimal de un universo mucho mayor cuya extensión, estructura y evolución es incognoscible; no sólo eso, más allá de este universo podría haber infinitud de otros universos surgiendo continuamente. Es la cura de humildad definitiva"
Palabras de Cesar Tomé (autor de Experientia Docet) en relación al reciente descubrimiento del BICEP2, la huella de la inflación en el fondo cósmico de microondas en forma de ondas gravitacionales.
Andrei Linde lo había predicho, aquí tenéis su reacción al conocer la noticia (¡subtitulado!)
Tay
PD: La fotografía que adorna esta entrada no pertenece al Hubble, sino al experimento que llevé a cabo ayer y que por fin me ha dado resultados positivos. Cada una de esas "estrellas" mide entre 10 y 25 nanómetros, un microcosmos.
Atentos porque esta charla que os traigo hoy es GRATIS, ¡completamente GRATIS! ¡por ahora! Aprovechad para verla antes de que se acabe el plazo* porque después no podréis y os quedaréis sin poder contarle a todo el mundo todo eso siempre quisisteis saber sobre el SEXO y las EXPLOSIONES**.
Además la charla fue impartida en perfecto 3D, el efecto se sigue notando incluso en el vídeo de youtube SIN GAFAS***.
SEXO y Explosiones en 3D (¡GRATIS!)
Esta fue mi contribución al evento DesgranandoCiencia de Diciembre de 2013 en el Parque de las Ciencias de Granada, organizado por HablandoDeCiencia. Creo que el evento funcionó a las mil maravillas, mas teniendo en cuenta que era el primero organizado en Granada. Les dejo mi felicitación aquí. Además me regalaron una camiseta de Sagan, así que ya tienen mi colaboración siempre que quieran.
Tay
* Acaba en un momento sorpresa, tercera guerra mundial probablemente
** Todas esas cosas las tendréis que buscar en internet después de la charla, yo os animo.
*** Los objetos mas cercanos a la cámara se aprecian más grandes que los lejanos.
Si ya es sorprendente encontrarse con un grupo de cisnes negros en la playa, más sorprendente aun es verlos surfeando. Parecen estar jugando con las olas, como aquella corneja hacía con la nieve del tejado, en una entrada anterior del blog. Es interesante que los cisnes se dejaban llevar por las olas y volvían a colocarse para volver a ser arrastrados por el agua, aparentemente disfrutaban con ello.
El vídeo ha sido grabado en Gold Coast, Australia.
Personalmente prefiero ignorar la música cómica que se suele utilizar en vídeos como este.
Un chaval con 9 años respondiendo a algunas de las preguntas más importantes que se ha planteado la humanidad (son históricamente importantes, pero alguna es incorrecta). No lleva existiendo ni una década y ya se expresa mejor que la mayor parte de los adultos que conozco, y no solo eso, posee una cosmovisión envidiable. Creo podría sustituir a Brian Cox sin problema. Bravo por sus progenitores.
Aquí tenéis el vídeo original sin editar (en inglés), con 4 minutos más.
Tay
El vídeo lo he descubierto gracias al Facebook de Fernando Osuna, famoso director de cine.
Leyendo el Feedly (acostumbrándome a la futura falta de GoogleReader) me he topado con algo interesante. Un artículo en Xakataciencia me ha llevado a otro en Scientific american, y este a la publicación original en Science... Un artículo del año pasado en el que un grupo de investigadores del Howard Hughes, mostraba como las moscas con "mal de amores" acababan dándose al alcohol.
El experimento es sencillo, como veis en el vídeo, se enfrentaban machos con: hembras receptivas, hembras ya apareadas (que rechazaban a los machos) o hembras sin cabeza (que, por supuesto, tampoco rechazan a los machos, pero para ellos no es lo mismo). Después se les presentaba a los machos dos tipos de comida, una que podemos llamar "normal" y otra con etanol.
El resultado es interesante, los machos que eran rechazados (veréis en el vídeo como las hembras utilizan el ovipositor para esto), preferían la comida con alcohol frente a la "normal". Ahogaban sus "penas" en alcohol.
¿Por qué hacen esto? Existe un neurotransmisor llamado neuropeptido F (NPF) en las moscas, que ve reducida su expresión con el sexo (similar al NPY en humanos asociado al alcoholismo). Los investigadores anularon la expresión genética asociada a este neuropéptido y descubrieron que las moscas resultantes bebían tanto como las rechazadas por las hembras.
Las moscas rechazadas bebían para aplacar su sistema cerebral de recompensa, por primera vez se asociaba el NPF al sistema de recompensa. Habían descubierto un paralelismo muy interesante entre el NPY humano y el NPF de las moscas de la fruta, y la posibilidad de estudiar el alcoholismo en estas pequeñas moscas.
Hasta aquí las conclusiones generales, ahora la mía.
En este estudio estamos viendo en moscas un sistema de recompensa similar al nuestro. Animales de 5 milímetros de tamaño, separados de nosotros por cientos de millones de años. Bichos que siempre hemos creído máquinas zombis sin "vida interior", sin qualia, tienen un sistema de recompensa que les hace sustituir un elemento placentero por otro. ¿Qué antiguedad tiene el sistema de recompensa? ¿la búsqueda del placer requiere una mente (por pequeña que esta sea)? y añado algunas preguntas más ¿a quién recompensa el sistema de recompensa? ¿unas partes del cerebro recompensan a otras? ¿tiene sentido llamarlo así?
Pensad sobre ello
A Baco le encantaban el teatro y el vino, era una persona muy particular, pues entre otras cosas había nacido dos veces. Realmente no era lo que la mayoría entiende por una persona, hijo del mismísimo Zeus, era un dios. En aquella época los dioses tenían por costumbre interaccionar con los mortales mucho más de lo que lo hacen ahora. Cuando Baco era aún joven tuvo la intención de navegar desde Icara hasta Naxos. Para ello se disfrazó de mortal y contrató los servicios de unos piratas tirrenos.
Los piratas al verlo creyeron que se trataba de un príncipe, y decidieron engañarlo y llevarlo secuestrado hacia Oriente, donde lo venderían como esclavo. Una vez en el mar, trataron de atarlo con fuertes cadenas, pero estas caían al suelo alrededor de Baco, no podían sujetarlo. Entonces el barco se llenó de vino, el mástil se cubrió de vides y parras, los remos se convirtieron en serpientes, y comenzaron a sonar flautas invisibles por todos los rincones del barco. Baco se convirtió entonces en león e hizo aparecer a un oso enorme a su lado, los piratas, en estado de pánico, se arrojaron al mar, y mientras lo hacían constataban asombrados como se iban convirtiendo en delfines.
Desde entonces, cada vez que hay un naufragio, los piratas convertidos en delfines, y por mandato del dios Baco, son los encargados de salvar a los marineros que caen al agua.
Hace miles de años que los delfines acompañan a los marineros en sus travesías, y durante todo ese tiempo se han ido acumulando en diferentes pueblos los relatos sobre delfines que salvan a personas de fallecer ahogadas. Los mediterráneos somos adoradores de delfines, tal como los hindúes lo son de las vacas, es un sentimiento profundamente arraigado en nuestra cultura. Si me permitís la opinión de un mediterráneo más, los delfines lo merecen.
Que un delfín salve a una persona requiere de una moral extendida, de un error del pavo inglés que lleve al cetáceo a preocuparse por la salud de un individuo que nada tiene que ver con su círculo social.
Pese a la cantidad de narraciones en las que la empatía de los delfines salva a algún humano, es ahora, y gracias a la tecnología, cuando podemos presenciar acontecimientos de este tipo.
Está bien documentado el hecho de que la presencia humana altera el comportamiento de cetáceos, es el motivo por el que son pocos los lugares del mundo donde se puede estudiar su comportamiento social en libertad, son aquellos lugares donde, por cultura, se han acostumbrado a la presencia de esos monos raros que somos los humanos.
El vídeo que quiero que veáis no es el de uno de estos casos, es incluso más sorprendente, pues es el delfín el necesitado de socorro. Un grupo de buceadores en la isla de Kona (Hawái) se encuentra haciendo una inmersión rutinaria para avistar mantas, cuando un delfín dañado por un anzuelo y su hilo, pide ayuda a uno de los buzos para que lo libere. Tiene el anzuelo clavado en la aleta pectoral, y el hilo enrollado impidiéndole nadar bien, una difícil situación que fácilmente podría llevarlo a morir debilitándolo poco a poco. El enorme animal salvaje se gira y espera la ayuda del humano pacientemente, se expone vulnerable a un desconocido de otra especie, con la clara esperanza de que lo libere; es sencillamente increíble. Baco estaría orgulloso de haber convertido a los terribles piratas en delfines.
Este es el vídeo:
Tay
Noticia vista en KiTV gracias a un tweet de @Uhandrea
¿Recordáis aquel vídeo de una corneja "surfeando" sobre un tejado? Lo comenté en "El trineo de la corneja cenicienta". En el vídeo se observaba a una corneja cenicienta deslizándose una y otra vez por el tejado nevado de una casa, para ello usaba un objeto redondo, probablemente encontrado en la basura.
Al tratar de interpretar aquello se enfrentaban dos posturas; por un lado la visión que muchos confunden con la prudente, que dice así: "probablemente la corneja estaba tratando de picotear el objeto y por torpeza caía una y otra vez por el tejado". Por otro lado la visión que (también erróneamente) llamamos antropomórfica, "probablemente la corneja estaba deslizándose de forma voluntaria, quizás disfrutaba con ello". Ni una visión es prudente ni otra antropomórfica, y explicaré por qué pienso esto...
No podemos olvidar la historia evolutiva de las especies que estudiamos, porque no es lo mismo observar un comportamiento de juego en un lenguado que en un delfín, y por ello en ocasiones "ser prudente" puede confundirse con "no tener ni idea" de qué especie se está tratando. Parecido ocurre con el termino "antropomorfista" para explicar algunos ejemplos como este, pues, como ocurre aquí, el juego no es exclusivo de los seres humanos. Si vemos a un gato cazando un ratón imaginario, no es antropomorfismo decir que el gato está jugando, si un cuervo parece que juega en un tejado (cuando sabemos perfectamente que les encanta jugar) podemos equivocarnos, pero no es antropomorfismo.
Es muy muy esclarecedor, a ver que os parece (lo he traducido yo, cualquier corrección que creáis necesaria es bienvenida):
"Observadores de Alaska y de las ciudades canadienses del norte avisan rutinariamente de haber visto cuervos deslizándose por los tejados cubiertos de nieve, los cuervos vuelven a subir, andando o volando, una y otra vez, de forma repetitiva. Los cuervos de nuestro aviario de Maine también se dejan caer por la nieve ¡e incluso se deslizan sobre sus espaldas mientras agarran un palito con sus patas! David Lodstone, que observaba cuervos cercanos al cadáver de un venado en Maine durante la primera tormenta de nieve del año, observó como, al menos, tres aves volaron hacia un tocón en una pendiente de 2-3m, y entonces se tiraron deslizándose sobre sus espaldas. Dos de las veces el pájaro llevaba un palito entre sus patas. Gwinner (1996) informó haber visto sus cuervos en cautividad deslizándose repetidamente por una tabla. No vemos una utilidad funcional evidente a este comportamiento. Quizás es una exhibición social (no necesariamente un juego) relacionado con establecer un estatus social o un llamamiento de atención a posibles parejas"
Parece quedar claro que es algo muy extendido entre los cuervos, quizás sea algo similar a ese "mira, ¡sin manos!" de los adolescentes en moto o bicicleta. Aunque dado que algunos individuos aparentemente lo practican en solitario (como la corneja del vídeo), quizás la línea divisoria entre juego y exhibición quede muy difuminada.
Os presento la que podría ser mi charla preferida de todas las que hay en TED(¡y eso es mucho decir!). Hace tiempo que se publicó, pero he estado esperando a los subtítulos en español para compartirla con vosotros, así no se la pierde nadie.
Frans deWaal nos habla de moralidad en animales no humanos, empatía, cooperación, equidad y reciprocidad. La charla se titula "Comportamiento moral en los animales", pero perfectamente podría haberse llamado: "Enrabiando a un mono capuchino", por motivos que descubriréis rápidamente.
¡Alucinante! Las cacatúas también usan herramientas.
Un artículo recientemente publicado por Alice Auersperg (en colaboración con Alex Kacelnik) nos muestra como una cacatúa de nombre Figaro, es capaz de sorprender a medio mundo.
Las cacatúas son, como muchos sabéis, un tipo de loros de vida grupal (con 21 especies). A diferencia de los córvidos (como Betty), no fabrican nidos, sino que viven en oquedades. Su pico tampoco les facilita las cosas, es curvo, y eso les hace difícil el uso de herramientas (aunque ahí están los keas, pico más curvo que ese no se si hay, y son capaces de ponerse a la altura de los cuervos de Nueva Caledonia en muchas pruebas).
Figaro (Cacatua goffini) estaba jugando con una pequeña piedra, y en un momento determinado se le cayó detrás de la reja metálica de su jaula. Entonces, utilizando su pico, arrancó un trozo de bambú de la jaula, y lo utilizó para pescar la piedra. Sin éxito, eso sí, se le cayó la piedra por el otro lado de la jaula.
Alice y su equipo buscando alguna forma de repetir la proeza, pusieron un fruto seco en el lugar de la piedra... y Figaro repitió la hazaña. No solo volvió a arrancar un palito de la estructura de bambú de la jaula, sino que lo movía perfectamente (y esto es difícil incluso para nosotros) y si el utensilio le resultaba demasiado largo, lo recortaba hasta encontrar el tamaño adecuado.
Alice probó suerte con otras cacatúas, Pipin y Heidi. Pipin no intentó hacer uso de herramienta alguna, pero Heidi, que había sido testigo de la acción de Figaro sí que lo intentó. Mordisqueó el bambú tratando de sacar una astilla adecuada, pero no tenía la técnica correcta, le quedaban demasiado pequeñas como para llegar al alimento.
Figaro mejora su técnica con la experiencia, usa herramientas que su especie no necesita y que no usa en libertad, las usa con fines no relacionados con el alimento (cuando se le vio tratando de alcanzar la piedra), y Heidi aprende por observación una técnica que podría servir para alimentarse.
Vuelvo a repetirlo, ¡alucinante!
En la entrada anterior, "El monolito de Kubrick", os mostraba un grupo de chimpancés haciendo uso de piedras y palos para defenderse de un leopardo de mentira. Demostraban que los animales no humanos pueden hacer uso de herramientas con fines distintos a la alimentación (Si aun no lo habéis visto, ahora es el momento).
Eran chimpancés, quizás nuestro ego aun se podía sentir confortado. Cuando la gente comenta las proezas o habilidades de bonobos o chimpancés tiende a hacer comparaciones con nuestros antepasados, como si el resto de los primates no fuesen más que humanos imperfectos, gran error.
Aquí os traigo un antídoto contra el antropocentrismo. Disfrutadlo.
Kubrick, basándose en la obra de Arthur C. Clarke, representó el momento en el que los seres humanos se separaban del resto de las especies mediante aquel extraño monolito negro. "La gran diferencia buscada" aparecía tras el contacto de un ancestro nuestro con el monolito, la utilización de herramientas en forma de armas suponía e gran salto que nos separaría del resto de animales.
En el siguiente vídeo, antiquísimo por cierto, se muestra como un grupo de chimpancés se defiende de un leopardo de mentira. Las armas tampoco son esa gran diferencia buscada.
Palos y piedras no son las únicas armas que son capaces de crear o utilizar, cerca del río Fongoli saben utilizar lanzas para cazar pequeños primates, e incluso se les ha visto comiendo... ¡antílopes!