Cuán inteligente es un delfín (TED)


La semana pasada estuve en la Feria del Libro de Granada dando una charla en la que hablé, entre otras muchas cosas, de delfines. Conté cómo en Shark Bay usan herramientas, cómo la transmisión de este conocimiento es cultural, y cómo han demostrado entender la sintaxis de nuestro lenguaje.

Todo esto, y algunas cosas más, las encontraréis en este pequeño vídeo TED, basado en el trabajo de Lori Marino. Merece la pena echarle un vistazo.



Tay

Del ataque de un caiman al cucu-tras



 Lance Burgos, se encontraba con su familia pescando en un lago de Luisiana el pasado 9 de abril. Parece ser que la técnica consiste en dejar unos cebos flotantes para siluros, que luego recogen uno por uno. Aquella tarde lo que había mordido el cebo no era un pez bigotudo, sino un enorme monstruo de piel escamosa.

 Me ha llamado la atención la risa del niño (o niña) que acompaña a Lance. Sin verle la cara cuesta trabajo discernir si es risa o llanto, y nos recuerda lo cercanamente emparentadas que están dichas reacciones. Nuestra expresión facial para la risa es muy parecida a la que otros primates poseen ante el terror. En el cine y la televisión es común ver chimpancés "sonriendo" cuando en realidad están aterrorizados (esa mirada que todos hemos visto en la que enseñan todos los dientes en una sonrisa apretada, ejemplo). Esto no quita que otros primates sean capaces de reír, pero en ellos, al igual que ocurre con nosotros, la risa y su opuesto parecen ser comportamientos muy cercanos. Esta es una idea que propuso Desmond Morris en su clásico "El mono desnudo".

 Quizás la forma más fácil de evidenciar esto es ver cómo y por qué ríen los niños pequeños. La risa surge tras una posible amenaza que finalmente no resulta ser tal. El clásico "cucu-tras" podría ser el mejor ejemplo de ello, donde podemos ver como la preocupación por la "desaparición" del adulto es sucedida por la risa al descubrirlo. La otra forma más básica de risa quizás sean las cosquillas, y encajan también en este razonamiento (sorpresa, exposición al peligro, etc). El valor adaptativo de esta reacción estaría relacionado con el fortalecimiento de los lazos sociales, motivo que explicaría por qué reímos 30 veces más en grupo que estando solos (link) y lo contagiosa que es la risa (vídeo).



En definitiva, en el vídeo encontramos un buen ejemplo de tensión rota, un peligro inesperado (que acaba en nada), la presencia del padre del niño reidor, perfecto para desencadenar la risa del niño.
Una risa que además, quizás por ser una "risa nerviosa" parece recordarnos su cercanía al llanto.

Tay.

Para profundizar más "El origen común de la sonrisa, la risa y el llanto" de Pablo Malo (@Pitiklinov)

Elefantes, cuervos y zombis suicidas


Llevo mucho tiempo sin dedicar na entrada a este blog, pero eso no quiere decir que haya estado desocupado. Os dejo por aquí algunos enlaces a las entradas que he publicado últimamente en otras webs. Espero que os gusten.



El rescate de un pequeño elefante. Matriarcas. en Naukas

Una manada de elefantes se encuentra rodeando el abrevadero, los enormes animales se muestran visiblemente alterados. La noche anterior los leones habían matado a una cría y los restos del pequeño aún se encuentran allí. Los leones descansan alrededor del agua y de su presa. El estado nervioso de los elefantes no se debe únicamente a los leones, ni por la presencia de un cadáver cerca del agua que vienen a buscar. Una cría de la manada se encuentra atrapada en el abrevadero, ha quedado literalmente del revés, y no puede salir por sus propios medios. El pequeño patalea inútilmente por salvar su vida, no sería la primera ni la última vez que un accidente como este le cuesta la vida a una cría de elefante... (continuar leyendo en Naukas)

La leyenda del cuervo y el búho. en el Cuaderno de Cultura Científica

Una historia popular musulmana cuenta que Mahoma huía de sus enemigos cuando encontró una cueva. En ella había un cuervo blanco (todos eran blancos, según la leyenda) que graznó “¡Ghar! ¡Ghar!” que en árabe significa “¡gruta!” o “¡cueva!” (y se transcribe como “غار”). Mahoma enfadado lo castigó con el color negro, y desde entonces la única palabra que el cuervo ha podido decir es esa; “¡cueva!”... (continuar leyendo en el CCC)

Toxoplasma, zombis y dientes de sable, en La nueva Ilustración Evolucionista

Hay una idea que en principio parece demencial; quizás los seres humanos no somos un intruso en el ciclo biológico de Toxoplasma, puede que esté adaptado a nosotros de la misma forma que lo está a los roedores. Pero si es así debe existir un ciclo de vida en el que nosotros cumplamos el rol del ratón, y en ese ciclo debe haber un felino capaz de capturarnos y devorarnos... (continuar leyendo en LnIE)

Tay

Ciclistas vs avestruz


Un vídeo alucinante, me hace pensar el tiempo (poco) que habrían durado vivos los protagonistas en Jurassic Park. Le acaba de ocurrir a unos ciclistas en Cabo de Buena Esperanza, a 50 Km de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), mientras se preparaban para una carrera (Cape Tour Argus). Nada mejor que contar con la descripción del propio autor del vídeo (la traducción es mía y, como siempre, algo libre):

 "Vinimos a Sudafrica por el Tour de Cabo Argus (Cape Argus Tour). Es, quizás, el evento de ciclismo más grande del mundo. El viernes, para estirar un poco las piernas, hicimos un recorrido preparatorio para la carrera (unos 130 Km, ¿por qué no?) hacia el Cabo de Buena Esperanza (¡me encanta ese nombre!). La carretera del lado del océano estaba tranquila, casi desértica.

 De repente, vi un avestruz blanco a mi izquierda. Entonces esa bestia saltó a la carretera por la derecha ¡y comenzó a perseguir a mis amigos! Al principio nos dio un poco de miedo, pero entonces pensé que me iba a caer de la bicicleta de tanto reírme. El avestruz no tuvo ningún problema en mantenerse a 50 Km/h, y parece ser que alcanzan los 70 Km/h sin esfuerzo. 

 Por suerte la criatura decidió dejarnos solos, ya que nos estábamos quedando sin carretera. El Cabo de Buena Esperanza es una carretera sin salida. 

 Creo que el quería exhibirse delante de su novia, ¡y apuesto a que la dejó muy impresionada!"

 Tay

El perro tras el espejo



(En lo referente a la prueba del espejo de Gallup
 "Verdaderamente no entiendo como a un animal que se caracteriza (según él) por su “teoría de la mente” como es el ser humano, le puede resultar tan difícil ponerse en la piel de otros. Es absurdo pretender aplicar nuestro reconocimiento facial como método exclusivo para probar o determinar la autoconsciencia en otros organismos, aunque estos no se reconozcan por medio de la visión. [...] Pretender que, por ejemplo, un perro se autorreconozca en un espejo que no posee olor alguno, es como si a un ser humano le pedimos que reconozca el olor de cada persona sin imagen alguna

Reproduzco este fragmento debido al artículo "Self-consciousness: beyond the looking-glass and what dogs found there" publicado, a finales del año pasado, en "Ethology Ecology & Evolution" por Roberto Cazzolla Gatti. En un pequeño experimento, Cazzolla, puso a prueba la capacidad de autoreconocerse de los perros, pero usando olores en lugar de espejos. El motivo por el cual los perros fallan en el famoso test del espejo es el predicho por muchos, falla la "modalidad sensorial". 
El test de Gallup ocupa una franja muy pequeña del espectro, es únicamente válido para animales con un umwelt similar al nuestro. Un aspecto a destacar del trabajo de Roberto Cazzolla es distinguir entre "self-recognition", "self-awareness" y "self-consciousness", algo que considero muy acertado (podrían ser autoreconocimiento, autoconciencia y autoconsciencia). El trabajo concluye argumentando que deben diseñarse experimentos específicos para cada especie, y que los perros, aparentemente, sí poseen autoconsciencia (en las tres formas citadas) aunque no pasen el test del espejo.

Tay.

Imagen
Self-consciousness: beyond the looking-glass and what dogs found there (2015) Cazzolla

Terreno del antropomorfismo



¿Cuántos gestos? ¿cuántas reacciones? ¿cuanta información sois capaces de captar en esta escena gracias al antropomorfismo?

El antropomorfismo tiene un nombre muy feo, pero es lo que hacemos cuando aplicamos nuestro "instinto" a la lectura del comportamiento de otras especies. Parafraseando a deWaal: cuando observas algo muy parecido en dos especies muy parecidas, lo más probable es que ambos comportamientos tengan un mismo origen.

Abogo por un antropomorfismo científico.

Tay

El componente inmaterial de la consciencia


«Lo que yace en el corazón de cada cosa viva no es un fuego, ni un aliento de calor, ni una «chispa de vida». Es información, palabras, instrucciones» Richard Dawkins, refiriéndose a la evolución biológica, en su libro El relojero ciego (1986).


La consciencia es un comodín para referirnos a muchas funciones de la mente: autoconsciencia, libre albedrío, sensación de unidad, de coherencia, qualia, personalidad, etc. Ha supuesto incontables horas de entretenimiento a filósofos y científicos a lo largo de la historia (especialmente ahora que el alma no existe), pero todo apunta a que la diversión solo acaba de comenzar.

Uno de los aspectos de la consciencia que considero más importantes, pues somos animales extremadamente sociales, es la "persona". Voy a usar únicamente "la persona" como ejemplo. El aspecto de la consciencia que nos define como persona es aquel que suele servir de respuesta cuando preguntamos "¿quién soy?". Lo identificamos con un nombre, pero este nombre es únicamente un "link" (como probablemente gustaría a Donald Hoffman) que nos redirecciona a nuestras relaciones con otros. La personalidad se define por la interacción con otras personas, y no es física; es un constructo no material en constante cambio y evolución.

Si nuestra personalidad es inmaterial ¿podría serlo también la propia consciencia?
La posición filosófica funcionalista afirma que si pudiésemos modificar la estructura física de un cerebro sin cambiar su función, estaríamos manteniendo la consciencia invariable. En "El error del pavo inglés" usé para explicarlo un sencillo experimento mental:


"Imagina… Esta noche te vas a dormir con tu pijama de Barrio Sésamo a la cama, te acomodas, y piensas en todas esas cosas que piensa uno antes de dormir. Escuchas el ruido de una gota que cae repetidamente en el cuarto de baño, pero no te sobresalta, no te importa, estás muy a gusto. Poco a poco vas perdiendo de vista la realidad, el ruido del goteo desaparece o se fusiona con aquello que te pasa por la mente. Tus pensamientos se confunden unos con otros y te duermes plácidamente.
Pero, en mitad de la noche... ¡oh sorpresa! te abducen unos marcianos sin despertarte, elevan tu cama a su chulísimo ovni último modelo, y no se les ocurre otra cosa más que sustituirte un trozo del cerebro por una pieza electrónica, un circuito que funciona exactamente igual que esa parte de tu cerebro. Son otros materiales, pero funciona igual. No son neuronas, pero su función es la misma. Como los marcianos ya no tienen otra cosa mejor que hacer, te vuelven a dejar en tu cama.

Al despertar no notas diferencia alguna, ¿qué diferencia vas a notar si tu cerebro sigue funcionando igual? Esto vuelve a ocurrir a la noche siguiente. Otro pedazo de cerebro para afuera, y otro trozo de metal para adentro, y otra noche, y otra. Después de una semana tu cerebro ha sido sustituido totalmente por un amasijo de metal que curiosamente utiliza Diesel sin plomo en lugar de glucosa, y que además está fabricado con roca marciana (muy cara por cierto). Curiosamente además ¡no es tu cerebro!, ¡pero funciona exactamente igual! 

[...] recordarás que las células de tu cuerpo se encuentran en continuo proceso de renovación. El 99,9% de los átomos de tu cuerpo se renuevan cada 5 o 7 años, así que realmente algo similar a la abducción nos ocurre cada noche, sin marcianos, claro, pero el efecto es el mismo."

Si este razonamiento es correcto* tenemos tres opciones para avanzar: podemos invocar a un agente externo que aparece con el funcionamiento cerebral (un homúnculo, un alma…; recurrir al dualismo), podemos asumir que la consciencia es una ilusión** o bien podemos considerar que la consciencia es esa función cerebral. Es muy común el argumento de que la consciencia emerge de la actividad de la mente, como si de un truco de magia se tratase. Esto, al fin y al cabo, es como invocar al alma (pero atándola mágicamente al cerebro). Hay quien prefiere apartar el problema a un lado; si la consciencia es una ilusión, si no existe (signifique esto lo que signifique), quizás estemos perdiendo el tiempo. Quizás los filósofos han malgastado sus energías como las polillas girando alrededor de una bombilla. Pero si es una ilusión debería serlo para alguien, y en este planteamiento corremos el peligro de caer en el "teatro cartesiano" (¡estaríamos invocando a un homúnculo más allá del homúnculo!). La tercera opción es aquella que no requiere invocar elementos mágicos ni homúnculos extra, aceptar que la consciencia es el funcionamiento del cerebro. Pero esta tercera opción también tiene  trampa (la bomba escondida en el sótano de la física***), si la consciencia es la función cerebral, también es información, información procesada por el cerebro (información integrada, según Giulio Tononi).

Personalmente me gusta pensar en la "información" como "orden en el cambio", pero en este caso es más preciso definirla como "reducción de incertidumbre". La información es inmaterial, pero es absolutamente dependiente de la materia para existir. Es la relación entre la materia la que la define. Decir que somos información es una forma bonita de decir algo mucho más simple; somos materia en interacción. Las implicaciones de esto, en cambio, son asombrosas.

Una de las posiciones más extendidas acerca de la consciencia es la del famoso Dan Dennett. El filósofo evolucionista niega la existencia de los qualia y argumenta la materialidad de la información. Para Dennett la información de la tarjeta de crédito es la propia tarjeta de crédito. En mi opinión su argumento apunta en la buena dirección, pero es incompleto, valga esta famosa charla para demostrarlo.


Es una disertación fantástica, la he usado en muchas ocasiones para explicar la inversión del pensamiento que requiere la evolución, pero está incompleta. Dennett está igualando la función evolutiva de las experiencias asociadas a los qualia con el propio qualia. No es lo mismo la sensación del dulce en la boca, que el gusto por el propio dulce. Existe una diferencia entre el desagrado al dolor y la experiencia cualitativa del dolor. Una prueba de ello es la asimbolia al dolor, aquellos que la sufren pueden reconocer la sensación de dolor, pero no les duele (casos de asimbolia).

Nos es muy fácil explicar la forma en la que la evolución ha hecho agradables algunos estímulos y desagradables otros, pero tenemos serios problemas si queremos explicar las experiencias (subjetivas, como lo son todas) que suelen desencadenar dichas reacciones. A no ser que asumamos que dichas experiencias son únicamente la interacción, la información, observada desde dentro. 

En el fondo, si dejamos a un lado la precisión en las definiciones que usemos, todo lo aquí expuesto no se aleja demasiado de las obviedades. Es obvio que la consciencia es resultado de la función cerebral y es obvio que somos materia en interacción. Ahora bien, la función, la información, la consciencia, ¿es material o inmaterial? Igual que la resolución de un cubo de Rubik, la información depende de la materia, pero su potencial está presente, aun cuando nadie toque el cubo. 

La información depende de una base material, pero no es materia. Resulta interesante y particularmente sorprendente como aquellos que buscan la naturaleza de los qualia y aquellos que niegan la existencia de la consciencia llegan a una conclusión común, la consciencia es información. Para unos solo es información (y les vale para dejarlo ahí), para otros esto es un salto de dimensiones alucinantes. Me encuentro en el segundo grupo, y dicho salto podría resumirse  con las siguientes palabras de James Gleick

"La física moderna ha comenzado a pensar en el bit -la elección binaria- como la partícula fundamental última. John Wheeler resumía la  idea en "it-from-bit". Con eso se refería a la base del universo físico- el "it" de un átomo o una partícula subatómica- no es materia, ni energía, sino un bit de información."


Tay

* Aún estamos lejos de resolver estas cuestiones, y no creo que los experimentos mentales de la filosofía nos vayan a asegurar un camino seguro que seguir. Pero no veo argumentos sólidos contra la posición funcionalista. Argumentar, por ejemplo, que "La nación china" de Ned Block derrumba el funcionalismo (basándonos en que alcanza una conclusión contraintuitiva), debería carecer de toda validez, pues sabemos sobradamente cuán contraintuitiva es la naturaleza (y nuestra propia existencia en ella).

** Me resulta especialmente interesante el hecho de que aquellos que niegan la consciencia suelan argumentar que "solo es información" (ejemplo), como si esto resolviese algún problema (de hecho es el propio problema difícil expresado de otra forma). En esos casos no puedo evitar recordar el momento en el que David Chalmers decía (en broma) que la única explicación a la posición de Dennett, era que éste fuese un zombie filosófico.

*** Por más que le doy vueltas no consigo recordar si es algo que leí a un filósofo hablando de física o a un físico hablando de filosofía. En cualquier caso se refería a los qualia.